Don't stop believing.

lunes, 21 de octubre de 2013

Niall Horan Cap.42



                                      DOS VIDAS, UN DESTINO

                                         -Capítulo 42-


Todavía no conseguías creer lo que veían tus ojos, ¿Niall? ¿pero qué hacía aquí? Estabas inmóvil ante él, esperando a que dijese algo para tu intentar respondrle sin que te temblase la voz.

Pero él seguía mirándote con aquellos ojos azules, te miraba como la primera vez, lo notabas porque sentías la protección y calidez en su mirada. ¿Seguiría enfadado? Te dispusiste a hablar ya que él no lo iba a hacer, tenías un hilo de voz pero aún así tenías que hablar, lo tenías que solucionar y cuanto antes.

*****
Narra Niall:

Había reflexionado sobre lo ocurrido con Carlos, sabía que Andrea no había tenido la culpa y que había sido él quién la había besado, además seguramente ella habría sufrido mucho por mi racción, confío en Andrea y se que nunca me haría eso. Me he dado cuenta de que tengo que aprovechar lo que se me ha dado en la vida, como la felicidad por ejemplo, y ella es la única que me hace feliz, jamás la podría dejar ir.
Ella me miraba con sus preciosos ojos marrones, se le había corrido el rimel poorque seguramente habría estado llorando pero aún así seguía estando preciosa. Notaba la inseguridad en su mirada, el miedo a hablarme o mejor dicho el miedo a perderme. Al ver aquella nube antes con forma de corazón pensé en Andrea, me hizo reflexionar y darle vueltas al asunto, no la puedo dejar ir, es una chica maravillosa y la única que hasta ahora ha sido capaz de hacerme sonreir todos los días. 
Quería hablar pero no podía, era como si mi mente dijese una cosa y mi voz otra, nuestras miradas quedaron puestas sobre el otro durante escasos instantes hasta que ella habló.

-Niall... ¿Qué haces aquí?.- dijo ella con la voz temblorosa, le había sorprendido verme.
-Mira Andrea, necesito hablar contigo.

*****

Harry y Marta ya iban llegando a vuestro barrio, el chico seguía con la rosa entre sus manos.
-No hay ninguna luz encendida.- dijo Marta algo preocupada.
-Seguramente todavía no habrá llegado, dales tiempo.
-Pero ¿y si les ha pasado algo?
-Marta, no les ha pasado nada, confía en mi.
Harry se giró para darle un beso a Marta en la frente.
-Todo irá bien pequeña.- dijo él con su voz tranquilizadora.
-Eso espero...- dijo Marta abrazándole.

*****

Todo aquello había durado escasos instantes, apenas dos segundos.
-Niall... ¿Qué haces aquí?.- preguntaste, después te diste cuenta de que te había temblado demasiado la voz y te la aclaraste tosiendo un poco.
-Mira Andrea, necesito hablar contigo.- Niall se sentó a tu lado.
-¿Cómo sabías que estaría aquí?.- preguntaste esta vez con la voz más firme.
-Lo deducía, este lugar te encantó y la verdad es que uno puede pensar muy tranquilo aquí, te conozco muy bien Andrea.- Niall te sonrió pero tú no lo viste, mirabas al suelo, se te hacía imposible mirarle cuando hablaba ya que muchos recuerdos invadían tu mente produciéndote nostalgia, escuchabas su voz pero no veías sus ojos, así se te hacía más fácil.
-¿Y de qué quieres hablar?.- preguntaste conteniendo tus ganas de explotar.
-De lo nuestro.
-Si es que aún queda algo...- dijiste girándote para mirar la cascada, comenzaste a llorar pero no exageradamente.
-Claro que queda, si tú quieres.- Niall puso su mano en tu barbilla para que le mirases, tú lo hiciste, veías sus preciosos ojos azules, nunca te cansarías de verlos.
-Niall yo...- No sabías como seguir, parecía que te habías quedado sin palabras, querías hablar pero tu mente no hacía caso y seguías callada.

Una vez más te dejaste guíar por tus impulsos y abrazaste a Niall. 
-Claro que quiero, jamás te dejaría ir.- dijiste sin soltarle. Él te tenía bien agarrada, notabas sus fuertes brazos rodeándote, otra vez te sentías segura con él.
-Ni yo a ti, te quiero demasiado princesa.- dijo él susurrándote, un escalofrío recorrió todo tu cuerpo.
Os separasteis del que fue un abrazo de 5 minutos.
-Entonces, ¿no hay ningún adiós, no?.- dijiste tú feliz.
-Claro que no.- Niall te sonrió.
-Eso ya no existirá entre nosotros.
-Te prometo un para siempre, pero de los de verdad.- te dijo él con los ojos brillantes.
-Te quiero.

Os levantasteis de aquel lugar y fuisteis a ver el árbol en el que estaban grabadas vuestras iniciales, recordasteis buenos momentos vividos juntos, Niall te dio la mano.
-Espera, voy a mandarle un mensaje a Marta diciéndole que todo va bien.
"Todo perfecto, mil cosas que contar, un beso" fue el mensaje que enviaste a Marta, no hacía falta más.

*****

-Un mensaje.- dijo Marta sacando su móvil.
Miró su pantalla y leyó tu mensaje, sonrió.
-Es de Andrea, todo va bien, dice que me tiene que contar muchas cosas.- dijo ella sonriendo y aliviada.
-Me alegro mucho de que todo vaya bien, estaba algo preocupado...- dijo él.
-Aún queda mucha noche por delante.
-Ven, vamos.- Harry le dio la mano a Marta y le llevó hasta el campo de fútbol.
-Mae mia te has esmerado lo tuyo, que romántico.- dijo Marta sarcástica.
Harry soltó una carcajada que resonó por todo el campo.
-Pero si te das cuenta es el mejor sitio para observar las estrellas.
Se tumbaron en medio del campo, Marta encima de Harry, miraban las infinitas estrellas que llenaban el firmamento.

-Es precioso.- dijo ella.
-Sí...- Harry sonrió.
-Me alegro mucho de haberte conocido.
-Y yo, si Niall no nos hubiese presentado nada de esto hubiese ocurrido.
-Y si yo no me hubiese mudado no te habría conocido jamás.
-Entonces jamás habría sido feliz.- dijo Harry mirando a Marta.
-¿Sabes qué?.- dijo ella.
-¿Qué?
-Que te quiero muchísimo, por muy tonto que seas, nosé que haría sin tí.- dijo ella, le besó, fue uno de esos besos en los que sonríes a la vez que ocurre el beso, díficil de explicar pero fácil de sentir.
-Te quiero.- susurró Harry.
Marta y Harry se quedaron juntos, abrazados, el único testigo de su amor fueron la manta de estrellas que iluminaban el cielo y la inmensa Luna que imponía sobre el firmamento.

*****

Volvisteis a casa, pero en el camino Niall se metió por otro sendero.
-Por aquí no se va a casa.- dijiste tú.
-Lo sé, no vamos a casa.- dijo Niall sonriendo, entonces apartó unos cuantos arbustos y se vió una playa acogedora.
Tú sonreiste al verlo, como la primera vez.
-Que preciosidad.- dijiste bajando para llegar hasta la orilla.
La única luz que iluminaba la noche era la de la Luna y las estrellas, ambas reflejadas en el inmenso mar.
Bajasteis unas pequeñas escaleritas y llegasteis a la orilla, ibais descalzos, sintiendo el frío agua como aquella vez, aquella vez que empezó todo.

Niall comenzó a hacerte cosquillas.
-¡Niall sabes que odio las cosquillas!.- decías mientras corrías y él te perseguía.
-¡Lo sé!.- él reía.
Tú te diste la vuelta y le frenaste, pero perdiste el equilibrio y caíste sobre él pero sin aplastarle.
-¿Te acuerdas?.- preguntaste.
-¿Cómo podría olvidarlo?
-Aquel día en el que todo ocurrió, en el que te conocí.
-Todo comenzó así, en la playa.
-Sí, cuando mi vida comenzó a cobrar sentido, cuando empecé a ser feliz de verdad, cuando te conocí a ti, mi rubito.
-Te quiero Andrea.
Tú terminaste con los pocos centímetros que os separaban y le besaste, haciendo que un cosquilleo invadiese tu cuerpo, un cosquilleo parecido al de aquel día pero la diferencia era que esta vez, estabas segura de que no habría adiós, de que tal vez teníais dos vidas, pero un mismo destino.



                                    THE END :)

Bueno chicas, pues esto es todo, la novela de Niall ya ha terminado, ¿os ha gustado? espero que sí, me ha encantado escribirla y me han encantado todos vuestros comentarios, han sido la razón por la que seguí escribiendola, esta historia esconde más de un secreto, pero no penséis que esto es el final porque empezaré con una novela nueva en este mismo blog. Esta ha sido mi primera novela y seguramente habré tenido muchos fallos pero mi intención era que os imaginarais las protagonistas de esta historia y que disfrutaseis leyéndola asi que espero que así haya sido :) bueno pues eso, espero que os haya gustado tanto como a mí escribirla, muchos besos y graciias por todo!!! os quieeero <3

 
 
 

jueves, 17 de octubre de 2013

Imagina Niall Horan Cap.41



                                                       DOS VIDAS, UN DESTINO

                                          -Capítulo 41-


Había completo silencio, de vez en cuando se escuchaba el ruido de las hojas caer, los pájaros, el viento... Todo parecía tan alejado de la cuidad, se estaba muy a gusto, conseguía hacerte desconectar y reflexionar.

-Bueno, supongo que nada es duradero, fue tan bonito mientras duró... Todo parecía tan perfecto, cuando todo me iba mal, cuando estaba triste, fue cuando apareció Niall y me alegró la vida mientras formó parte de ella, ojalá pudiera seguir formando parte de mi vida y que jamás hubiese ocurrido el beso con Carlos.- decías bajito mientras observabas el cielo, cada vez más oscuro aunque todavía no había perdido ese tono anaranjado que los rayos de sol le hacían reflejar.

Te fijaste en una bonita nube, tenía forma de corazón. Entonces se te dibujó una sonrisa tonta en la cara, pensaste en Niall simultaneamente, y fue cuando te entró el bajón.

-Si estuvieses aquí conmigo... Todo sería tan diferente..- dijiste observando la nube y derramando alguna que otra lágrima que resbalaba sobre tus mejillas coloradas.

*****
Se asomó por la ventana con alguna esperanza de verte, pero no, no estabas.
Agachó la cabeza, cuando la alzó de nuevo miró al cielo y vio una nube con forma de corazón, se le hizo inevitable no pensar en ti y fue entonces cuando la tristeza invadió su cuerpo sin poder impedirlo.

-Si te tuviese a mi lado... Todo sería tan bonito.- dijo Niall, se aguantó las lágrimas, ya había llorado mucho por hoy. Aunque se le hacía difícil.

¿Sería cosa del destino? Tú estabas observando una nube con forma de corazón y a su vez Niall miraba la misma nube, los dos os fijábais en lo mismo al mismo tiempo.

Además los dos pensasteis en el otro al verla, como si el corazón que representa de alguna forma el amor, os llevara a pensar en el otro, como si la palabra "amor" estuviese relacionada en tu mente con la palabra "Niall" o en el otro caso, con la palabra "Andrea". Quizá el tiempo fue la causa de esa conexión, quizá el tiempo vivido a su lado, los recuerdos grabados en tu mente que perdurarían por siempre, todas las historias de un típico "amor de verano", el tiempo había hecho todo eso, pero además el destino también había intervenido. Lo que sabías era que Niall nunca sería un simple amor de verano, porque sí, es verdad que os conocísteis a principios de verano y ahora, ya a finales, estabais a punto de separaros, pero por muchos problemas que hubiese sin solucionar en esos momentos, sabías que no podía ser así, que Niall nunca podría desaparecer de tu vida ni de tu corazón.

*****
 
Te levantaste del suelo, sacudiste tu ropa ya que había quedado algún rastro de hojas secas. Tenías un problema, un rato antes te habías guíado por tus impulsos hasta llegar a aquel bosque, así que ahora... ¿por dónde tenías que volver?

-Oh mierda.- dijiste al darte cuenta de que te habías perdido y de que todos los árboles te parecían iguales.
Decidiste seguir un rastro de huellas, suponías que eran tuyas, llegaste al acantilado.
Te asomaste al vacío que había debajo, era imposible ver la rosa, había muchos metros de distancia y aquella rosa por muy roja que fuese no se podía divisar desde tal altura. No sabías que esa rosa estaba ahora mismo en manos de Harry.

Desde aquel lugar eras capaz de orientarte, llegaste a la cascada.
Sonreiste recordando los buenos momentos, te acercaste al lago para lavarte la cara, habías llorado mucho y se te había corrido el rimel. Te pusiste de rodillas y te inclinaste sobre el agua cristalina, cogiste un poco con las manos y te lavaste, luego miraste tu reflejo.

-Mira que eres fea.- dijiste riendo.- Nosé como Niall se pudo fijar en mi, si él es un encanto y puede tener a todas las chicas que quiera... Y me eligió a mi.
-Y lo seguiría haciendo, te elegiría a ti antes que a cualquier otra, y no digas eso, eres preciosa pequeña.
Se te paró el corazón, esa voz... su voz, ¿cómo que estaba aquí? no lo entendías, creías que estaba enfadado, que jamás te volvería a hablar y que todo había sido un adiós y un "vuelve a empezar aunque estes jodidamente depre". Entonces te giraste y viste de nuevo aquellos ojos, aquel pelo, aquel chico, el único capaz de hacerte sonreir hasta en tus peores momentos.
 

lunes, 14 de octubre de 2013

Niall Horan Cap.40


                                          DOS VIDAS, UN DESTINO

                                        -Capítulo 40-


-No me puedo creer que se lo haya mandado.- dijo Niall quedándose quieto mientras miraba al móvil.
Se levantó, fue al baño y se metió a la ducha, quería desconectar por unos momentos, desconectar de todos estos cambios y problemas que habían surjido en las últimas horas.

*****

Cogiste el móvil, estaba metido en el bolsillo de atrás de tu pantalón, no te levantaste del acantilado, seguías sintiendo el vacío bajo tus piernas.
Desbloqueaste tu móvil, la contraseña era "1309", el cumple de Niall. Entraste en la bandeja de entrada y abriste el mensaje:

"Hola. Nunca pensé que me enamoraría tanto de una chica, siempre recordaré todos los buenos momentos vividos a tu lado. Sé que tu corazón ha sido ocupado por otra persona y que yo sobro, quizá me olvides pronto pero yo te aseguro que estaré todos y cada uno de los minutos de mi vida pensando en tí, todas las noches miraré a las estrellas y me acordaré de mi princesa.Algún día aprenderé a ser fuerte, pero jamás encontraré a alguien como tú, eres única. Te deseo lo mejor, igual el destino nos vuelve a cruzar algún día pero hasta entonces, que te vaya bien, nunca te olvidaré. Te quiere, tu rubito."

Una lágrima se derramó sobre tus mejillas, luego comenzaste a llorar más desesperadamente, ¿esto era un adiós? tal vez, las cosas habían cambiado mucho, demasiado desde el primer día... Querías responder pero no sabías cómo, decidiste llamarle, aunque tu voz estaba temblorosa debido a tus lloros, necesitabas oír su voz una vez más, aunque fuese la última.
Marcaste su número.
Nada.
No respondía.
Tu frustración aumentaba.
Querías tirarte por el acantilado.
No lo hiciste.
Necesitabas verle.

*****
El móvil de Niall suena desde su habitación, pero él no se inmuta, está metido en la ducha, esperando una respuesta tuya al mensaje que te había enviado.
Sus lágrimas quedaban indiferentes ante el agua que salía de la ducha.
-Supongo que esto es un adiós.- dijo mientras apollaba su cabeza sobre la pared llena del vapor creado por el agua caliente.

*****

Recogiste tus piernas y te quedaste mirando el mar, el atardecer, y la rosa de Niall.
Hacía un rato esa rosa te había recordado a vuestra relación, y como vuestra relación se acababa de ir a la mierda, ¿por qué no tirar la rosa por el acantilado? Así lo hiciste, cogiste la rosa, la oliste una última vez y después la tiraste, llevándose con ella miles de recuerdos al vacío.

Tus ojos estaban brillantes y vidriosos debido a la cantidad de lágrimas que habías derramado. Te levantaste bruscamente y empezaste a correr, corrías sin temer nada, lo que más temías era perderle a él, y ya lo habías hecho.

Te adentraste en un bosque con altos árboles, miraste hacia arriba, el cielo estaba azul y naranja, los árboles cobraban una silueta negra que los diferenciaba de lo demás. Te tumbaste en el suelo lleno de hojas. 

 


















*****
-Se hace tarde, ¿volvemos a casa?.- dijo Marta.
-De acuerdo.
Marta bajó del columpio y dio la mano a Harry, pasaron por debajo de un acantilado precioso, entonces tropezaron con algo.
-Eh, ¿esa no es la rosa que Niall le iba a dar a Andrea?.- dijo Marta recogiendo la rosa ya algo marchita.
-Sí...- Dijo Harry con tono preocupado.- ¿Qué hará aqui?
Marta se encogió de hombros.
-No lo sé.
-Creo que pasa algo, Niall me dijo a dónde la llevaría y si no me mintió, esta rosa no podría estar aquí, y menos en estas condiciones, está casi acabada.- Dijo Harry. La rosa casi acabada... Como vuestra relación entonces.
-¿Qué quieres decir?.- preguntó Marta.
-Que algo anda mal.
-¿Quieres que les llame?
-No, no hace falta, volvamos a casa, seguramente ya estarán allí.- dijo Harry guardando la rosa.

*****

Niall salió de la ducha, se puso cómodo y se tumbó en la cama con el móvil entre las manos, miró si tenía algún mensaje nuevo pero nada, tenía una llamada perdida, vió que eras tú y su rostro se iluminó, estaba dispuesto a llamarte pero el miedo se lo impidió, esperaba que tú le llamases de nuevo.

*****
Estabas tumbada, mirando al cielo, tenías el móvil entre las manos, esperando que Niall te llamase, querías llamarle pero quizá era el miedo el que te impedía hacerlo, o tal vez no querías molestrale, si no te respondió la última vez, ¿por qué debería hacerlo ahora? Esperabas que te llamase pronto.












 

sábado, 12 de octubre de 2013

Niall Horan Cap.39


                                                      DOS VIDAS, UN DESTINO

                                             -Capítulo 39-


-No me creo que te vayas a quedar a vivir aquí conmigo Harry.- Dijo Marta sin separarse de él.

*****

-No me creo que le haya perdido.- dijiste tú llorando.
Recordaste todos aquellos días en los que Niall te hizo feliz, nunca habías disfrutado de aquella manera, pensabas que nunca encontrarías a ese chico que complementara tu vida, que fuese esa mitad que rellenase un huequito vacío en tu corazón, un huequito que en estos momentos se había hecho muy grande, Niall había dejado un gran vacío en tu corazón.

-Si tan solo pudiese decirle que lo siento, que no fui yo, fue Carlos el que me besó, yo quise salir pero sus brazos me rodeaban y justo en ese instante salió él y... y mi vida se fue a la mierda.

Te quedaste observando la rosa que habías dejado sobre el nenúfar, navegaba lentamente sobre el lago cristalino, se tambaleaba pero no se caía en ningún momento, se acercaba cada vez más, es irónico pero esa rosa parecía segura, aunque temblase sobre el agua, no se caía, no se rendía, aquella flor representaba para tí de alguna manera vuestra relación, tiempo atrás tuvisteis discusiones, malentendidos, aunque tambien buenos recuerdos, pudisteis acabar con las discusiones y seguir adelante, jamás decaísteis, quizá vuestra relación tambaleó alguna vez, pero siguió adelante. 

No creías demasiado en las señales, pero la rosa te hizo pensar y reflexionar. No hay ninguna relación en la que no haya discusiones, por que sino no tendría gracia, en esta vida nada es perfecto ni duradero, pero siempre hay cosas por las que luchar, valores que defender, relaciones por las que hay que tragarse el orgullo y no hecharse atrás nunca, vuestra relación era una de esas, y te diste cuenta.

*****
Estaba desolado, no había nada ni nadie que le pudiese calmar, bueno quizá sí había alguien, pero ese alguien estaba muy lejos ahora mismo, ese alguien eras tú.

-Andrea...- Decía Niall entre lágrimas.

Narra Niall:
No podía creer lo que habían visto mis ojos, Andrea había besado a Carlos. Me sentía engañado y humillado, sobretodo porque ella era la única chica a la que quería, nunca había tenido ninguna relación seria, el amor nunca estuvo de mi parte, pero cuando la conocí todo cambió, parecía que todo era bonito y perfecto.
Me acuerdo de cuando nos encontramos a Carlos en el Starbucks, él y Andrea se miraban mucho, lo que me asustó fue que sus miradas eran cómplices, de alguna manera sentí celos, me dolía porque la forma en la que le miraba a él era la forma en la que me miraba a mí, antes.

*****

-Le ha gustado el beso, seguro.- Decía Carlos.- Y seguro que se ha creído la mentira.
Carlos no se daba cuenta de que se estaba delatando a sí mismo, no era lo suficientemente maduro ni fuerte como para olvidar a Marta, por eso quería salir contigo para olvidarle a ella, algo muy rastrero.
-Lo que voy a hacer va a ser, separo a Andrea de Niall, salgo con Andrea, me acerco a Marta cada vez más y ¡zas! la beso delante de Harry, y así todos felices. Además marta sabrá lo que es ver a alguien que quieres marchar, como Harry verá nuestro beso, dejará a Marta.- Marta si que sabía lo que era ver a alguien marchar, le vio a él marchar.

*****

Te acercaste y cogiste la rosa, salvaste la flor, entonces intentarías salvar la relación.
Te quedaste mirando el pétalo en el que ponía "te quiero princesa".
-Nunca te dejaré ir Niall.- dijiste levantándote del césped.-Jamás.
Caminabas bajo los altos árboles de aquel lugar, escuchando el silencio.
Quedaba una semana hasta que el verano terminase, luego empezaríais el instituto, el frío volvería y todo seguiría de forma diferente, pero lo importante ahora era que te asegurases de que todo siguiese, de que vuestra relación no acabase.

*****
-Quizá es mejor que dejemos las cosas ir, algún día aprenderemos a ser fuertes.- dijo Niall en voz baja mientras escribía en el móvil.

*****
-Te veré todos y cada uno de los días de mi vida.- dijo Harry susurrándole a Marta al oído.
Se separaron del que fue un abrazo eterno. No sabían nada de vuestra discusión, nada de lo ocurrido con Carlos, ellos simplemente eran felices.
-¿Qué tal estarán Niall y Andrea?.- preguntó Marta volviendo a subirse en el columpio.
-Seguro que bien.- dijo Harry balanceándola.- Son muy felices juntos, no podrían vivir el uno son el otro.
Marta sonrió.
-Aunque Niall me dijo que estaba algo asustado por el Carlos ese, me dijo que se lo encontraron el otro dia y él y Andrea se miraban mucho.
-¿De verdad?
-Sí, pero hoy le había preparado algo muy especial, le iba a regalar una rosa en la que ponía: te quiero princesa. Niall es muy romántico. Supongo que ya se la habrá dado.
-Dile a Niall que no se preocupe, entre Andrea y Carlos nunca hubo nada más que una amistad.- Aclaró Marta.

*****

Te acercaste a un acantilado, a lo lejos se veía el mar, estaba atardeciendo, era algo precioso.
Te sentaste en el extremo dejando caer tus piernas sobre el vacío, contemplabas el sol, el mar. Era la típica escena de película, donde hay dos enamorados sentados juntos viendo el atardecer, pero tú estabas sola, esperando que tu principe azul se diese cuenta de que le querías y lo necesitabas a su lado, pero ese príncipe estaba confuso.
Sonó tu móvil, era un mensaje, un mensaje de Niall.

jueves, 10 de octubre de 2013

Niall Horan Cap.38



                                                     DOS VIDAS, UN DESTINO


                                                              -Capítulo 38-


-Carlos, ¿qué haces aquí?.- preguntaste poniendo cara de asco.
Él se acercó a ti, tú estabas apoyada en la pared del porche, al lado de la puerta de tu casa esperando a que Niall bajase.
-Marta no está.- dijiste.
-Lo sé, he visto que se iba con Harry ahora.
-¿Entonces para qué has venido?
-Mira... No he venido por Marta, he venido por tí, Andrea.
Tú sueltas una carcajada, lo que hace que Carlos se incomode.
-¿A por mí? ¿Qué tipo de retraso tienes?
-El retraso que hace que me enamore de ti.
La situación parecía subreal, ¿Carlos enamorado de ti? ¿pero qué dice? si él salía con Marta, no contigo...
-Cada día eres más idiota.- dices seca.
-A ver, cuando salía con Marta era solo para acercarme más a ti, tú eres la que me gusta Andrea.
Eso te desconcertó, podía ser verdad o tal vez podía ser un truco: decirte que te quería para así poder salir contigo, o simplemente te lo decía para olvidarse de Marta porque de verdad la quería.
-Carlos... Vete con tus mentiras a otra parte.- Esta vez no tenías la voz tan firme, lo que te había dicho te había sacado un poco de la situación, no lo entendías.
-No te miento, me pareces una chica muy dulce, te quiero.- Tú estabas impotente, con los brazos cruzados y apoyada en la pared, Carlos se acercó a ti y te besó.
Niall justo salía por la puerta, feliz, con una sonrisa hasta que te vió besar a Carlos.
-¿Andrea...?.- dijo Niall, le temblaba la voz, estaba a punto de llorar.
Tú te giraste sobresaltada, te habías querido apartar pero no habías podido, los brazos de Carlos te habían rodeado.
-Verás Niall, no es lo que parece...- Decías tú mirándole.
Niall tiró la rosa que llevaba en la mano y que te iba a dar, salió de tu casa llorando, dió un portazo y entró en la suya.
Todo había pasado en escasos segundos, no te había dado tiempo a reaccionar, sentías como el mundo se te venía abajo.
-¡Eres un gilipollas!.- le gritaste a Carlos dándole un empujón mientras llorabas.
Él salió de tu casa y se fue, sin decir palabra, no había nada que pudiese calmarte en ese momento.
Tú te echaste a llorar, te apoyaste en la pared y poco a poco bajaste hasta sentarte en el suelo, te sostenías la cabeza con las manos, llorabas, llorabas y gritabas. Sentías que allí no podrías desahogarte así que te calmaste y decidiste ir a otro sitio.
Cogiste la rosa que Niall había tirado al suelo, era una rosa natural de color rojo, en uno de los pétalos ponía: te quiero princesa.
Saliste de casa con la rosa, andaste durante un rato y llegaste a aquel lugar mágico, a dónde Niall te había llevado aquel día, el lugar con la cascada, la cantidad de árboles que había, el lago de agua cristalina, todo.

Te sentaste delante de la cascada, debajo estaba el lago de agua cristalina, te diste cuenta de que había un pequeño nenúfar, te acercaste a la orilla y pusiste la rosa sobre el nenúfar, este se quedó flotando por el agua del lago.
Recordaste la tarde que pasaste con Niall en aquel lugar, la nata... la merienda que te preparó... Vuestras iniciales grabadas en el tronco del árbol... Eso es, las iniciales.
Te levantaste y fuiste a ver el tronco, pasaste tus manos sobre las iniciales grabadas por Niall aquel día, una pequeña lágrima se derramó sobre tu mejilla, una lágrima que dio paso a otras tantas.

Niall había sido el único chico que había conseguido hacerte feliz, él te entendía, te cuidaba, te protegía, te quería. Pero Carlos llegó y lo fastidió todo, te besó y tú estabas impotente, entonces luego salió Niall y os vio... Pero esque todo había pasado tan rápido, no te había dado tiempo a asumir lo ocurrido, era difícil asumir que el único chico que te hacía sentir especial, el único que te había llegado a querer de verdad, ese único chico lo habías perdido. Entendías que tampoco habría sido fácil para Niall verte besar a otro chico, pero tú no querías, además ya sabe que tú odiabas a Carlos por lo que había pasado con Marta, pero entonces recordaste que...

-Niall se puso celoso al verme hablar con carlos en el Starbucks, Niall tenía miedo que Carlos acabase saliendo conmigo y nos separase, claro... Además el colmo ha sido que me besase delante de sus narices, pobrecillo... Estará fatal, pero lo he jodido, he perdido al único chico al que quería...- Decías entre sollozos, estabas sola, nadie te podía oír.

*****

-¿Cómo ha podido hacerme esto?.- pensaba Niall, estaba sentado en el jardín de su casa, mirando el cielo, estaba nublado, seguramente iba a llover.
El chico estaba muy dolido, te quería de verdad, habría hecho cualquier cosa por tí, por protegerte, por cuidarte y habría estado allí siempre que le necesitases.
-Yo te quería Andrea, no puedo pensar que todo esto vaya a acabar, nuestra historia era preciosa, y las historias bonitas no tienen final... hasta hoy.

*****

Harry llevó a Marta a un descampado con un pequeño valle, no muy lejos de la ciudad.
Los dos iban de la mano, felices, olvidando cualquier tipo de problema que pudiese hacerles daño en esos momentos.
Llegaron a un pequeño columpio, Marta se subió y Harry comenzó a balancearle suavemente.
-Harry...
-¿Qué pasa pequeña?
-¿Por qué me has traído aquí?.- preguntó Marta mirándole.
Entonces Harry se acordó de la noticia tan importante que le tenía que dar, ¿cómo se le había podido haber olvidado contársela? Tal vez porque cuando estaba con ella todo lo demás no importaba, solo existían ellos en un mundo paralelo sin problemas.
-Ah, te tengo que contar una cosa muy importante sobre mi mudanza.
Marta se puso algo pálida.
-Eh, alegra esa cara, que la noticia es buena.- dijo él riendo.
-PUES DILA YA QUE NO AGUANTO.
-Valee, a ver pues... Que me mudo a vivir con Niall, nos veremos todos los días.
Marta empezó a llorar.
-¿Por qué lloras?.- preguntó Harry riendo.- ¿Tanto me odias?
Ella se acercó a donde estaba él y le abrazó muy fuerte, se convirtieron en una persona, Marta lloraba de felicidad y estaba a escasos milímetros de Harry, en cambio tú estabas llorando de tristeza y estabas a kilómetros de Niall.

martes, 8 de octubre de 2013

Imagina Niall Horan Cap.37



                                                            DOS VIDAS, UN DESTINO


                                                                        -Capítulo 37-


(Holaa chicaas, bueno siento no haber subido antes esque he empezado el curso y buff… Hoy he conseguido un hueco para escribir, no estoy muy buen de humor ya que mi abuela ha fallecido hoy entonces nosé qué os parecerá este capítulo… espero que os guste y si leéis comentar para que yo lo sepa plis! Esque parece que tan solo me leen dos o tres .-. Un beso muy grande a todaaaas :3)

La noche era larga, tú y marta intentasteis conciliar el sueño sin ningún resultado, dentro de unos días una persona muy importante para vosotras, sobre todo para Marta, tendría que decir adiós.
Mirabais las estrellas, ya había anochecido mucho y el cielo estaba muy oscuro, tanto que parecía negro, oísteis unos ruidos que venían de la calle.
-¿Oyes eso?.- te preguntó Marta.
-Sí, son pisadas, ¿no?
-Sí, vienen de lo lejos.

Os asomasteis a la valla del jardín para ver quién era y vuestra sorpresa fue muy grande.
-Mierda, Carlos.- dijiste.
Marta se limitó a mirar.
-¿Le decimos algo?.- preguntó ella dándose cuenta de que cada vez estaba más cerca.
-Tía estamos en albornoz, ¿pretendes que nos vea con estas pintas?
-Pues nos los quitamos.
-Ve tú a hablar con él, yo paso.- dijiste metiéndote a casa.

Había una parte de Marta que quería hablar con Carlos, que le llamaba a dirigirse a él, que le decía que seguía enamorada, pero otra le decía que se metiese en casa, que pasase de él, Pero como suele pasar, Marta cometió el error de salir a hablar con él.
Se quitó el albornoz y lo dejó en el césped.

-Carlos.- dijo ella saliendo de tu casa.
El chico se giró sobresaltado, eran altas horas de la madrugada, acababa de volver de urgencias, le habían cosido la brecha y le habían curado las heridas de la pelea.
-Marta…- dijo él parándose frente a tu casa.
Ella cruzó los brazos, tenía frío.
-¿Estás bien?.- preguntó Marta mirando sus heridas.
-Sí, algo mejor, tu novio tiene mucha fuerza.
-Ya… estaba enfadado, sabe lo nuestro y…- Carlos no la dejó terminar.
-Espera, ¿sabe lo nuestro?
-claro, es mi novio, debía contárselo.
-Pero lo nuestro no tuvo nada malo, me refiero, fue bonito, no tiene porqué enfadarse conmigo.
Marta dio un paso atrás.
-¿Bonito?.- Hizo una pausa para elegir las palabras correctas.- Carlos, me dejaste sola en España, ni siquiera me dijiste a dónde te habías mudado, ni un mensaje, ni una llamada, ¿a eso le llamas bonito? Pues no se parece en nada a mi definición de “bonito”.- marta comenzaba a elevar el tono de voz, esta situación le superaba.
-Marta, te llamé.
-una mierda, lo que pasa es que eres un mentiroso.
-Con todo lo que vivimos juntos, esos momentos…
-Los momentos que se van a quedar en simples recuerdos que olvidaré dentro de poco.- dijo ella con cara de desprecio.
-Marta, no digas eso, si tú en verdad me sigues queriendo.- Carlos se acercaba cada vez más a Marta, que permanecía impotente apoyada en la valla de tu jardín.
-Carlos, vete.
-¿Eso es lo que quieres? ¿Verme marchar?
-Sí, es lo que más desea en estos momentos, perderte de vista.- marta entró en tu casa dejando fuera a Carlos.
Subió a vuestro cuarto y te vio dormida como un bebé encima de su cama.
-Pues sí que se duerme rápido esta…- dijo marta riendo.

Paso toda la noche, o lo que quedaba de ella.

Tú te levantas pronto, bajas con tu camiseta grande y tu moño despeinado a la cocina, preparas unos cafés con poco de fruta y lo dejas en la mesa del comedor. Después subes a tu cuarto y le tiras un cojín a Marta con todas tus fuerzas.
-AAAAAHHHHHH!!!!!!.- dice ella pegando un salto.
-PUAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJA.- te ríes tú sin parar.
Entonces ella te tira el cojín pero tú lo esquivas.
-Wee, soy un ninja.- dices poniendo cara interesante. Entonces Marta aprovecha la ocasión y te tira un cojín que hace que te caigas al suelo.
-Serás…- dices tú tirándole almohadas y todo lo que pillas.
Así pasa un rato, ¿qué mejor forma de levantarse…?
-¡Pero si había preparado el desayuno!.- dices tú mirando a Marta.
-pues vamos a comer que tengo mucha hambre.
-Vale, amos.- dices tú bajando las escaleras.
Parecéis crías de 5 años, os sentáis en la mesa y empezáis a comer.
-Oye, si yo tenías que hablar con…- Entonces paras y reflexionas, no le puedes contar a Marta lo del plan de Niall, todavía nisiquiera tú lo sabías.
-¿Con…?
-Nada nada.- dices intentando cambiar de conversación.- ¿Qué tal ayer con Carlos?
-Es un imbécil… Dice que lo nuestro fue “bonito”… puff.- dice ella poniendo los ojos en blanco.
-Bah, déjalo, no volverá a arrimarse por aquí sabiendo que está Harry.- El rostro de Marta se oscureció.
-Hasta que se vaya.- dice ella mirándote.
-¿Me explicas por qué siempre la tengo que cagar?.- dices tú intentando sacarle una sonrisa a tu mejor amiga, ella se ríe y se levanta para recoger el desayuno.
-¿Nos vestimos y vamos a por los chicos?.- preguntas tú levantándote de un salto.
-Siii.
Subis a tu cuarto y os preparáis, tú te pones esto:

Y Marta se pone esto:

Salís de casa y vais a por los chicos.
*****
-¡Niaaaaaaaall llaman al timbre!.- grita Harry sentado en el sofá.
Niall baja las escaleras corriendo.
-¿No crees que tú estás más cerca?.- dice mirando a su amigo.
-Ñah, pereza.
Niall abre la puerta.
-Holaaa.- dices tú abrazándole.- Él te abraza aún más fuerte.
Marta entra y se acerca hasta donde está Harry, se ríe.
-Martaa, holaa.- dice levantándose para darle un abrazo.- Que guapa estás.- dice con esa voz tan askldfjhasljkgb *-*
-Mmm… - dice ella mirándole de arriba abajo.- Tú también estás guapísimo.- suelta una carcajada.
-¡Con suerte le has pillado en boxers! A Harry le gusta ir sin nada por casa…
Todos reís, los chicos suben a cambiarse y bajan las escaleras.
Marta y tú estáis sentadas en el sofá, desde donde se puede ver cómo bajan.
-Eh eh yo de aquí no me voy sin una bajada de modelos como Dios manda.
-Eso eso, queremos desfile.
Niall viste unos pantalones negros con una camiseta blanca y sus supra, comienza a bajar las escaleras cruzando las pieras (intentando imitar a una modelo, repito, INTENTANDO) mientras pone morritos y pone sus manos en sus caderas.
Marta y tú os empezáis a reír como locas, le empezáis a silbar y a gritar.
-Ay chicas que me sonrojo, profaboh.- dice él acercándose.
-¡Harry, te toca!.- grita Marta ansiosa.
-¡Voooy!
Harry aparece por el principio de las escaleras, viste unos vaqueros con una camisa de cuadros abierta y debajo una básica blanca.
Camina elegante y con destreza hasta que… puuuum porrazo que se da contra el escalón de abajo.
-¡Si esque eso te pasa por intentar superarme!.- Grita Niall.- ¡Que sepas que diva solo hay una y soy yo!
Tú y Marta no podéis parar de reír. Harry se levanta y se sacude los pantalones.
-Em… Era parte del espectáculo, que conste.- dice.
Harry y Marta salen de casa, tú esperas a Niall en el porche, ya que ha subido a por una cosa pero entonces aparece otra persona…