Don't stop believing.

jueves, 17 de octubre de 2013

Imagina Niall Horan Cap.41



                                                       DOS VIDAS, UN DESTINO

                                          -Capítulo 41-


Había completo silencio, de vez en cuando se escuchaba el ruido de las hojas caer, los pájaros, el viento... Todo parecía tan alejado de la cuidad, se estaba muy a gusto, conseguía hacerte desconectar y reflexionar.

-Bueno, supongo que nada es duradero, fue tan bonito mientras duró... Todo parecía tan perfecto, cuando todo me iba mal, cuando estaba triste, fue cuando apareció Niall y me alegró la vida mientras formó parte de ella, ojalá pudiera seguir formando parte de mi vida y que jamás hubiese ocurrido el beso con Carlos.- decías bajito mientras observabas el cielo, cada vez más oscuro aunque todavía no había perdido ese tono anaranjado que los rayos de sol le hacían reflejar.

Te fijaste en una bonita nube, tenía forma de corazón. Entonces se te dibujó una sonrisa tonta en la cara, pensaste en Niall simultaneamente, y fue cuando te entró el bajón.

-Si estuvieses aquí conmigo... Todo sería tan diferente..- dijiste observando la nube y derramando alguna que otra lágrima que resbalaba sobre tus mejillas coloradas.

*****
Se asomó por la ventana con alguna esperanza de verte, pero no, no estabas.
Agachó la cabeza, cuando la alzó de nuevo miró al cielo y vio una nube con forma de corazón, se le hizo inevitable no pensar en ti y fue entonces cuando la tristeza invadió su cuerpo sin poder impedirlo.

-Si te tuviese a mi lado... Todo sería tan bonito.- dijo Niall, se aguantó las lágrimas, ya había llorado mucho por hoy. Aunque se le hacía difícil.

¿Sería cosa del destino? Tú estabas observando una nube con forma de corazón y a su vez Niall miraba la misma nube, los dos os fijábais en lo mismo al mismo tiempo.

Además los dos pensasteis en el otro al verla, como si el corazón que representa de alguna forma el amor, os llevara a pensar en el otro, como si la palabra "amor" estuviese relacionada en tu mente con la palabra "Niall" o en el otro caso, con la palabra "Andrea". Quizá el tiempo fue la causa de esa conexión, quizá el tiempo vivido a su lado, los recuerdos grabados en tu mente que perdurarían por siempre, todas las historias de un típico "amor de verano", el tiempo había hecho todo eso, pero además el destino también había intervenido. Lo que sabías era que Niall nunca sería un simple amor de verano, porque sí, es verdad que os conocísteis a principios de verano y ahora, ya a finales, estabais a punto de separaros, pero por muchos problemas que hubiese sin solucionar en esos momentos, sabías que no podía ser así, que Niall nunca podría desaparecer de tu vida ni de tu corazón.

*****
 
Te levantaste del suelo, sacudiste tu ropa ya que había quedado algún rastro de hojas secas. Tenías un problema, un rato antes te habías guíado por tus impulsos hasta llegar a aquel bosque, así que ahora... ¿por dónde tenías que volver?

-Oh mierda.- dijiste al darte cuenta de que te habías perdido y de que todos los árboles te parecían iguales.
Decidiste seguir un rastro de huellas, suponías que eran tuyas, llegaste al acantilado.
Te asomaste al vacío que había debajo, era imposible ver la rosa, había muchos metros de distancia y aquella rosa por muy roja que fuese no se podía divisar desde tal altura. No sabías que esa rosa estaba ahora mismo en manos de Harry.

Desde aquel lugar eras capaz de orientarte, llegaste a la cascada.
Sonreiste recordando los buenos momentos, te acercaste al lago para lavarte la cara, habías llorado mucho y se te había corrido el rimel. Te pusiste de rodillas y te inclinaste sobre el agua cristalina, cogiste un poco con las manos y te lavaste, luego miraste tu reflejo.

-Mira que eres fea.- dijiste riendo.- Nosé como Niall se pudo fijar en mi, si él es un encanto y puede tener a todas las chicas que quiera... Y me eligió a mi.
-Y lo seguiría haciendo, te elegiría a ti antes que a cualquier otra, y no digas eso, eres preciosa pequeña.
Se te paró el corazón, esa voz... su voz, ¿cómo que estaba aquí? no lo entendías, creías que estaba enfadado, que jamás te volvería a hablar y que todo había sido un adiós y un "vuelve a empezar aunque estes jodidamente depre". Entonces te giraste y viste de nuevo aquellos ojos, aquel pelo, aquel chico, el único capaz de hacerte sonreir hasta en tus peores momentos.
 

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