Don't stop believing.

lunes, 14 de octubre de 2013

Niall Horan Cap.40


                                          DOS VIDAS, UN DESTINO

                                        -Capítulo 40-


-No me puedo creer que se lo haya mandado.- dijo Niall quedándose quieto mientras miraba al móvil.
Se levantó, fue al baño y se metió a la ducha, quería desconectar por unos momentos, desconectar de todos estos cambios y problemas que habían surjido en las últimas horas.

*****

Cogiste el móvil, estaba metido en el bolsillo de atrás de tu pantalón, no te levantaste del acantilado, seguías sintiendo el vacío bajo tus piernas.
Desbloqueaste tu móvil, la contraseña era "1309", el cumple de Niall. Entraste en la bandeja de entrada y abriste el mensaje:

"Hola. Nunca pensé que me enamoraría tanto de una chica, siempre recordaré todos los buenos momentos vividos a tu lado. Sé que tu corazón ha sido ocupado por otra persona y que yo sobro, quizá me olvides pronto pero yo te aseguro que estaré todos y cada uno de los minutos de mi vida pensando en tí, todas las noches miraré a las estrellas y me acordaré de mi princesa.Algún día aprenderé a ser fuerte, pero jamás encontraré a alguien como tú, eres única. Te deseo lo mejor, igual el destino nos vuelve a cruzar algún día pero hasta entonces, que te vaya bien, nunca te olvidaré. Te quiere, tu rubito."

Una lágrima se derramó sobre tus mejillas, luego comenzaste a llorar más desesperadamente, ¿esto era un adiós? tal vez, las cosas habían cambiado mucho, demasiado desde el primer día... Querías responder pero no sabías cómo, decidiste llamarle, aunque tu voz estaba temblorosa debido a tus lloros, necesitabas oír su voz una vez más, aunque fuese la última.
Marcaste su número.
Nada.
No respondía.
Tu frustración aumentaba.
Querías tirarte por el acantilado.
No lo hiciste.
Necesitabas verle.

*****
El móvil de Niall suena desde su habitación, pero él no se inmuta, está metido en la ducha, esperando una respuesta tuya al mensaje que te había enviado.
Sus lágrimas quedaban indiferentes ante el agua que salía de la ducha.
-Supongo que esto es un adiós.- dijo mientras apollaba su cabeza sobre la pared llena del vapor creado por el agua caliente.

*****

Recogiste tus piernas y te quedaste mirando el mar, el atardecer, y la rosa de Niall.
Hacía un rato esa rosa te había recordado a vuestra relación, y como vuestra relación se acababa de ir a la mierda, ¿por qué no tirar la rosa por el acantilado? Así lo hiciste, cogiste la rosa, la oliste una última vez y después la tiraste, llevándose con ella miles de recuerdos al vacío.

Tus ojos estaban brillantes y vidriosos debido a la cantidad de lágrimas que habías derramado. Te levantaste bruscamente y empezaste a correr, corrías sin temer nada, lo que más temías era perderle a él, y ya lo habías hecho.

Te adentraste en un bosque con altos árboles, miraste hacia arriba, el cielo estaba azul y naranja, los árboles cobraban una silueta negra que los diferenciaba de lo demás. Te tumbaste en el suelo lleno de hojas. 

 


















*****
-Se hace tarde, ¿volvemos a casa?.- dijo Marta.
-De acuerdo.
Marta bajó del columpio y dio la mano a Harry, pasaron por debajo de un acantilado precioso, entonces tropezaron con algo.
-Eh, ¿esa no es la rosa que Niall le iba a dar a Andrea?.- dijo Marta recogiendo la rosa ya algo marchita.
-Sí...- Dijo Harry con tono preocupado.- ¿Qué hará aqui?
Marta se encogió de hombros.
-No lo sé.
-Creo que pasa algo, Niall me dijo a dónde la llevaría y si no me mintió, esta rosa no podría estar aquí, y menos en estas condiciones, está casi acabada.- Dijo Harry. La rosa casi acabada... Como vuestra relación entonces.
-¿Qué quieres decir?.- preguntó Marta.
-Que algo anda mal.
-¿Quieres que les llame?
-No, no hace falta, volvamos a casa, seguramente ya estarán allí.- dijo Harry guardando la rosa.

*****

Niall salió de la ducha, se puso cómodo y se tumbó en la cama con el móvil entre las manos, miró si tenía algún mensaje nuevo pero nada, tenía una llamada perdida, vió que eras tú y su rostro se iluminó, estaba dispuesto a llamarte pero el miedo se lo impidió, esperaba que tú le llamases de nuevo.

*****
Estabas tumbada, mirando al cielo, tenías el móvil entre las manos, esperando que Niall te llamase, querías llamarle pero quizá era el miedo el que te impedía hacerlo, o tal vez no querías molestrale, si no te respondió la última vez, ¿por qué debería hacerlo ahora? Esperabas que te llamase pronto.












 

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