Don't stop believing.

lunes, 22 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.16




                                 DOS VIDAS, UN DESTINO

                                           -Capítulo 16-


-Entonces hemos pensado que quizá podíamos venir a dormir con vosotras.- Dijo Niall sonriente.
-Eso mismo.- respondió Harry.
-Pues si queréis dormir en el sofá...- dijiste tú.
-No, tenemos miedo de dormir solos.- Dijo Harry abrazando su peluche.
-Jajaja, anda venir aquí.- respondiste.
Sacaste unas mantas y las pusiste en el suelo, la cosa no podía ser más cutre.
-Ale, ya teneis camas.
-Yo tengo una idea mejor.- dijo Harry mirandoos a los tres con cara traviesa.
Niall, Marta y tú os mirasteis.
-¿Y cual es esa idea?.- preguntó Marta.
-Dejarme a mi.- respondió Harry.
-Esta bien... Que conste que yo nose nada de esto.- dijo Niall mirándote.
Harry cogió tu colchón y el de tus padres y los tiró por la ventana.
-¡¿Que ostias haces Harry!?.- gritaste cuando viste como un tío en calzoncillos con un peluche empezaba a tirar los colchones por la ventana, claramente nunca habías visto nada igual.
-Vamos al jardín y hacemos fiesta de pijamas.- dijo Harry bajando las escaleras.
-Yupiii fiesta de pijamaaas.- dijo Marta bajando tambien.
-Mai gosh... que loco está Harry.- dijiste riendo y a la vez mirando a Niall.
-No sabes cuanto, pero se les ve felices...- dijo Niall abrazándote. -¿Tienes pestillo en el cuarto?
-Niall, ¿qué insinúas?- dijiste riendo.
-Dime antes de que suban porque no hemos bajado.
-Sí...
-Vale.- Niall fue y cerró la puerta con pestillo.
Fue y abrió la ventana.
-Ala, ¡Buenas noches chicos!.- gritó Niall desde el balcón.
-¿Eh?.- dijeron Marta y Harry a la vez.
-Que durmais bien guapes.- dijiste tú asomándote con Niall, cerrasteis la ventana y corristeis las persianas.
-¿Que pretendes Niall?
Te cogió de la cintura y tú rodeaste con tus piernas su cintura y con tus manos su cuello.
-Tenía ganas de estar contigo.- dijo besándote.
-Yo tambien.- dijiste tú.
Te sonrió y te tiró a la cama.
-Niall recuerda que tengo 17 y tu 19...- dijiste cortando el beso.
-Da igual.- dijo riendo y besando tu cuello.

*****

-¿Por qué nos han dejado fuera?.- preguntó Marta.
-Nose, que cabrones...- dijo Harry mirando hacia la ventana donde estaban Niall y Andrea.
-Pues yo tengo sueño.- dijo Marta mientras se tumbaba sobre uno de los cochones.
-Y yo.- Harry se tumbó al lado de Marta.
-Tenía ganas de estar contigo a solas.- dijo Marta mientras apoyaba su cabeza sobre el pecho de Harry y él la rodeaba con sus brazos.
-Yo también, desde que te ví...- Harry se giró para mirar a Marta.- Me gustaste desde el primer momento.
Marta se sonrojó.
-Y tu ami.- dijo con la voz entrecortada.
-¿Tienes novio?.- preguntó Harry.
-No... ¿y tú novia?
-Tampoco.
-Ammm...-dijo Marta.
-¿Quieres salir conmigo?
-Estaba esperando a que me lo pidieses.-respondió Marta.- Claro que quiero.
Harry se giró y la besó, le agarró de la cintura y ella tambien a él.
Harry se quitó los calzoncillos, más bien boxers. Marta le miró perpleja.
-Espero que no te importe, yo siempre duermo así.
-No tranquilo... pero ¿vamos a dormir juntos? .- le preguntó Marta.
-Vale.- dijo Harry sonriente.
Harry abrazó a Marta y se quedaron dormidos.

*****

-No pretendo nada Andrea, solo quiero dormir contigo.- dijo Niall sonriéndote.
-Esta bien.- dijiste tú.
Al poco os quedasteis dormidos, abrazados el uno al otro. 

miércoles, 17 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.15




                                   DOS VIDAS, UN DESTINO


                                          -Capítulo 15-



Os sentasteis con ellos, todos eran muy simpáticos y pronto os hicisteis amigos. Tú estabas sentada al lado de Marta y de Niall, y Marta estaba al lado de Harry y de ti. Todos eran mayores que vosotras, el que más Louis, que tenía 21, pero en realidad era el más crío que todos, su novia Eleanor era una monada de chica.
-Bueno gente, nosotros nos tenemos que ir, mañana hablamos.- dijo Niall despidiéndose de todos. Vosotras disteis dos besos a cada uno y os levantasteis, también se levantó Harry.
-¿Por qué viene Harry?.- te susurró Marta.
-Nose, pero estoy segura de que no te importa nada, ¿verdad?.- dijiste con una media sonrisilla.
-Como me conoces.
-Niall, ¿por qué viene Harry?.- preguntaste en voz baja y disimuladamente a Niall.
-Es que estos días los va a pasar en mi casa.
-Ah, de acuerdo.- Te sonrió y él tambien a ti.
-Marta, Harry se queda unos días en casa de Niall.
-Estupendo, ¿me puedo quedar yo en la tuya?.- te preguntó ella.
-Claramente no.- dijjiste tu.- Haber obviamente que te puedes quedar tonta, eso no se pregunta.- le dijiste sonriendo.
-Yupiii.- dijo.
-Aiiins pero que cría que ereees.- le dijiste bromeando.

Volviais a casa y ya se había hecho de noche, tú y Niall os alejasteis un poco para dejar a solas a Marta y a Harry.
-Hola pequeña.- le dijo Harry a Marta al oído.
-Hola.- dijo Marta girándose para mirarle.
-¿no tienes frío?
-No.
-¿Tienes frío?
-Que no..- dijo Marta riendo.
-¿Estás segura de que no tienes frío?.- Insistió Harry.
-Harry, ¿cuantas veces quieres que te lo diga?
-Las que hagan falta para que te pueda abrazar.
-Si es eso, abrázame, yo ningún problema.- dijo Marta sonriéndole a Harry.
Harry la abrazó en medio de la carretera, tú y Niall ibais por detrás de la mano y los visteis.
-Pero que monos son.- dijiste sonriendo.
Niall rió.
-Se le ha notado mucho que le gustaba.- dijo Niall.- Cuando estábamos en la cafetería se notaba cómo le miraba.
-¿Quién?.
-Harry a Marta.- respondió Niall riendo.- Esta coladito por ella, te lo digo yo que le conozco muy bien.
-Y Marta está coladita por Harry, te lo digo yo que somos como hermanas.- te giraste y le diste las dos manos, le miraste a los ojos.
-¿Qué ocurre?.- dijo Niall algo preocupado. 
Harry y Marta iban de la mano unos pocos metros por delante.
-Pues...- dijiste mirándole y mordiendote el labio inferior.- Que...
-¿Qué...?
-¡Tonto el que llegue último!.- Gritaste riéndote en su cara y Niall soltó una carcajada. Harry y Marta te oyeron y comenzaron a correr también.
-¡Os voy a ganar!- Gritó Harry que iba el primero.
-No si me tiro encima tuya!!!- Gritó Marta que se avalanzó sobre Harry, tirándolo al suelo.
-Bueno la verdad es que prefiero esto a llegar el primero.
Tú te subiste a hombros de Niall que te llevó hasta la puerta de tu casa, donde Harry y Marta estaban tirados.
-Gracias cielo, estaba cansada.
-Lo que pasa es que no te apetecía correr.- dijo Niall riendo.
-Si, era eso.- dijiste besando a Niall.
-Eh guarros, eso no se hace en público.- Dijo Harry mirándoos.
-Lo dice el que tiene a una chica encima suya.- dijo Niall riendo.
Marta se sonrojó y se levantó de encima de Harry. 
-Andrea, ¿entramos a tu casa? Tengo sueño...- dijo Marta para dejar el tema, la verdad es que era bastante vergonzosa y Harry era más salido que ella.
-Vale, te quiero Niall.- Él te sonrió.
-Y yo princesa.
-¿Y ami no me quieres?- dijo Harry poniendo morritos.
-No, ati no.- dijiste en plan broma.
-Me da igual, ella si.- Dijo Harry bromeando y acercándose a Marta, le dio un abrazo.
-Harry, ¿qué haces?- dijo Marta riendo.
-Que duermas bien.- le dio un beso a Marta.
-Y tú.- Marta le sonrió a la vez que se ponía roja.
Entrasteis en vuestra casa y os pusisteis el pijama, los chicos hicieron lo mismo.
-Harry es un encanto.- dijo Marta.
-Lo sé.
-Eh, Harry es mio.
-Lo sé.
-¿Andrea?- te dijo Marta pasando la mano por enfrente tuya.
-Lo se.
-Vale... das miedo.- Marta se giró y vio que por la ventana se podía ver a los chicos sin camiseta, poniéndose el pijama.
-Ah, ahora lo entiendo.- dijo Marta.
Al poco os quedasteis dormidas. Eran las 5:00 y se oyó un ruido en el cuarto, alguien había abierto la ventana.
-¡¿What the fuck?!.- gritaste.
-¿Quién anda ahí?.- gritó Marta.
-No podemos dormir.- dijeron Harry y Niall sonrientes y en calzoncillos.
 

martes, 16 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.14





                                   DOS VIDAS, UN DESTINO



                                          -Capítulo 14-



-Me gusta tu camiseta.- dijo Niall mirándote.
-Gracias, me la regaló mi ex.
-Ah.- Niall bajó la cabeza.
-Es broma tonto, mira que te lo crees todo eh, enrealidad me la regaló mi hermano.
-Sí, pero entre broma y broma te convertiste en la razón de mis sonrisas..- Niall se acercó a ti y te besó.- Te quiero.- te susurró al oído.
-Yo te quiero más.
-No, creeme.
-Que sí, que te quiero mucho.
-Pues si quieres saber cuanto te quiero yo, cuenta las estrellas del cielo.- Te dijo Niall sonriendote.
-Hay muchas... No me apetece.- Dijiste tú bromeando.- Es que no me hace falta contar estrellas para darme cuenta de lo que me quieres, yo solo sé que soy feliz a tu lado, eso es todo, y sé que me quieres por la forma en la que me miras.- te giraste para mirarle a los ojos, el te miró.
-¿Y cómo te miro?.- te dijo sonriendo.
-No tengo ni idea, nose como lo haces pero cada vez que te miro me pierdo en tus ojos.
-Eso me recuerda a cómo nos conocimos, te quedaste embobada mirando mis ojos...- Niall miró al cielo recordando aquel momento, tú hiciste lo mismo.
-Sí... ya me acuerdo, pensé que habías creído que era una imbécil.- dijiste tú riendo.
-Que va, desde el primer momento vi que eras especial.- Se giró y te besó.- Ahora me tengo que ir Andrea, tengo sueño pero mañana nos vemos, ¿de acuerdo?
-Está bien, te echaré de menos.- dijiste.
-No más que yo.- se acercó y te dio un beso en la frente.- que duermas bien pequeña.
Saltó la vaya blanca otra vez, y se metió en su casa. Tú subiste a tu cuarto y te sentaste sobre aquel sillón, podías ver el cuarto de Niall. Alguien te llamó al móvil.
-¿Sí?
-¡ANDREAAA!
-AHHH holaa martaaa.- Hablabas con tu mejor amiga todos los días pero no sabías porque te había llamado a estas horas.
-Buaaah tengo que darte una noticia super importante!!!
-Cuenta, cuenta, cuentame ya!!!
-Pues... ¡¡¡Que me mudo a Irlanda!!!- dijo gritando histérica.
-AHHHHH ¡¿ENSERIO?!- gritaste como loca.
-SIIII- solo se oían gritos de las dos.
-No me lo puedo creer... jodeeer que feliiiiiiz estoy!!!- Niall había oído tus gritos y se había asomado para ver si pasaba algo, te veía saltando en la cama como una enana de 3 años y gritando como una loca de 17.
-Que mona es mi chica... tengo suerte de estar a su lado.- pensó Niall mientras miraba como saltabas y hablabas por teléfono, no podía parar de reir.

Marta te contó todo con detalles, iba a vivir a Mullingar, iría al mismo colegio que tú y viviría en... la casa de al lado!!! Las dos estabais super felices.

-Buf, voy a vivir al lado de mi mejor amiga y de mi novio, ¿se puede pedir más?- dijiste mientras te tumbabas en la cama, sonó tu movil, era un mensaje de Niall: "asómate al balcón"
Tú saliste y viste que estaba asomando esperando a que salieses.
-¿Qué eran esos gritos? Me has asustado..
-Es que mi mejor amiga se muda aqui... a la casa de al lado... y todo ha pasado tan rápido..- djjiste tu sin parar de sonreir.
-Ahh ahora lo entiendo.- Niall te sonrió- ¿Me presentarás a esa amiga tuya, no? 
-Sí, pero no ligues con ella porque ya tienes novia recuerda.
-Lo sé, estoy hablando con mi novia ahora mismo y me he perdido en sus ojos, como siempre.- Tú te sonrojaste.
-Bueno, me voy a dormir Niall, te quiero.
-Descansa, yo te quiero más preciosa.

Entraste en tu cuarto y te tumbaste en la cama, apagaste la luz y te dormiste. Esa noche soñaste con Niall y él soñó contigo.

Pasaron dos semanas y tu mejor amiga ya se había instalado en su nueva casa, ese día habiais quedado con Niall.
Sonó el timbre de tu puerta, tu bajaste ya preparada: una blusa de tirantes son un nudo, unos shorts vaqueros y tus converse blancas.
-Hola Niall!!.- dijiste mientras le dabas un abrazo.
-Hola princesa.- Sonrió.- ¿Vamos a por Marta?
-Siii.
Fuisteis a la casa de al lado y llamasteis al timbre, Marta bajó, llevaba un vestido marinero y unas manoletinas, muy guapa.
-Hola chicos!!.- Os dio un abrazo a cada uno.
-Bueno chicas, hoy os voy a presentar a unos amigos, así haceis amistades en el nuevo lugar.- dijo Niall mientras te cogía de la mano y sonreia a Marta.
-De acuerdo, por mí bien.- dijo Marta.
-Y por mí.- dijiste tú.- Igual Marta encuentra novio y todo.- dijiste riendo.- ¿Hay alguno soltero?.- preguntaste a Niall.
-Sí, harry.- dijo levantando las cejas y mirando a Marta.
-Andrea!!.- dijo Marta sonrojada.
Llegasteis al lugar donde estaban los amigos de Niall, una cafetería muy mona.
-Mirar chicas, esta es Eleanor, Perrie, Danielle, este Louis, Zayn, Liam y por último Harry.- dijo Niall mientras cada uno se levantaba y os daba dos besos a cada una.
Tú miraste a Marta, se había quedado embobada mirando al chico de pelo rizado con oyuelos, Harry, el chico le miró y le sonrió.
-Ves si ya te decía yo que ibas a encontrar novio.- le susurraste a Marta para devolverla a la realidad.
-Tía, pero ¿has visto a Harry? Dios es monísimo.- Dijo poniéndose roja.

domingo, 7 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.13





                                  DOS VIDAS, UN DESTINO


                                       -Capítulo 13-



Niall guardó la carta en una de sus mesillas, ya eran las diez de la noche, bajó a la concina para prepararse algo de cenar.

*****

Sonó tu móvil, eran tus padres.
-Andrea, tu madre y yo nos hemos quedado una semana con tus abuelos, como ya tienes 17 años suponemos que podrás cuidar de tí misma.
-Está bien papá.
-Si quieres ve a dar una vuelta y haz nuevos amigos, no te vendrá mal conocer a gente de aquí.
-De acuerdo, darles recuerdos a los abuelos de mi parte.
-Un beso hija.
-Otro.
Colgaste el teléfono  te sentaste encima de tu cama, llevabas una toalla alrededor del cuerpo y el pelo mojado. Enchufaste el ipod a tus altavoces y te secaste el pelo.

*****

Niall se puso ropa cómoda antes de bajar a hacerse la cena, miró por su ventana y vio que las luces del cuarto de enfrente estaban encendidas, eras tú.
Los dos estábais en la misma situación, vuestros hermanos estaban en la universidad y vuestros padres estaban fuera durante una semana.

*****

Ya te habías secado el pelo y te habías puesto el pijama, solo vestías una camiseta grande de tirantes en la que ponía: Lakers 16. Era amarilla y morada, como la equipación de verdad. Bajaste a la cocina para prepararte algo de cenar.
-¿Qué puedo cenar...?- te preguntabas en voz baja mientras revisabas los armarios con cara de asco. Al final cogiste una manzana, no tenías mucha hambre con todo lo que había pasado con Niall no te apetecía comer demasiado. 

Encendiste la luz del porche, saliste y te sentaste en el banco de madera que colgaba encima del suelo. Recogiste tus piernas sobre el banco y comenzaste a comerte la manzana, pensabas en todo lo que había pasado.

*****

Niall se preparó un taco, a los tres minutos ya se lo había comido. Se asomó por la ventana de la cocina y te vio sentada en el porche.
-Que mona.- pensó mientras reía viéndote comer la manzana.- Voy a ir a hablar con ella, no se merece sufrir.

Salió de casa y se dirigió al jardín, saltó la vaya blanca y avanzó hasta tu porche.
-¡Joder que susto me has dado!.- Gritaste mirándole desconcertada.
-Lo siento, ¿estás sola?.- te preguntó mientras reía por la cara de susto que habías puesto.
-Sí, mi hermano está en la uni y mis padres han ido a pasar una semana con mis abuelos, ya ves soltera y solitaria.- dijiste, luego reaccionaste ante lo que acababas de decir: SOLTERA y solitaria, te había salido solo, aunque después de lo que había pasado no pensabas que fueseis novios.
-Ah... ¿soltera?.- dijo Niall algo más triste.
-Bueno nose, después de lo que ha pasado...
-Andrea, no te llamé porque... esto... porque...
-¿Porque...?
-Porque me daba miedo perderte.- soltó Niall.
-Pero Niall, es una tontería, ¿cómo me ibas a perder?
-Es que tenía miedo de que estuvieses lejos y no volver a verte más.
Le diste un abrazo enorme, no había cambiado, seguía siendo un crío.
-En ese caso, estás perdonado, pero no me seas tan crío.- le sonreiste y él hizo lo mismo.
-¿Sabes? prefiero ser un niño y jugar con aviones de papel, que un hombre y jugar con el corazón de una mujer.
-Eso es precioso Niall.- Le diste un beso, echabas mucho de menos esos besos, todo volvía a ser perfecto, los dos sentados en el banco de madera, mirando las estrellas, con la persona a la que más querías, presentías que este verano sería inolvidable.

viernes, 5 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.12




                                DOS VIDAS, UN DESTINO


                                      -Capítulo 12-


-Andrea...- dijo Niall en voz baja.- Tiene que ser Andrea.- Salió de su cuarto y bajó las escaleras corriendo para encontrarse contigo.
-¡Andrea!- te gritó.
Tú paraste de tocar y te quedaste quieta.
-Joder, va a ser que no estaba sola.- pensaste.
-¿Andrea eres tú?- pregunto mientras se apoyaba en la vaya blanca.
Reconociste su voz, era Niall. Te quedaste callada, por un momento no querías verle, no te había escrito ni un mensaje, ni una llamada y ahora aparecía así de repente, pero aún así necesitabas hablar con él.
-¿Andrea...?
-¿Qué quieres Niall?
-Solo quería verte, hace mucho tiempo que no hablamos, ¿estás bien?
-Necesito hablar Niall.- dijiste tensando la voz. Parecía que iba a llover, pero te daba igual, necesitabas hablar con él aunque no quisieses.
-Está bien, ¿quieres que vayamos a dar una vuelta?
-sí por favor.- Niall pudo notar que estabas algo molesta.
-Voy ahora a tu puerta.
Te quedaste apoyada sobre la vaya blanca esperando que tocaran el timbre. Sonó el timbre. Abriste la puerta y ahí estaba Niall esperándote. Te dio un abrazo de esos que tanto te gustan, pero él esperaba que estuvieses más contenta ya que hacía mucho que no os veíais, estabas seria.
Fuisteis de la mano hasta un lugar en el que no vivía nadie, así podríais hablar solos.

-Niall, ni una sola llamada, ni un solo mensaje.- dijiste tú parándote frente a él mientras mirabas sus ojos azules y separabas tus manos de las suyas.
-lo sé Andrea, y lo siento, no pude.- Dijo Niall.
-Claro, no pudiste porque te estarías morreando con otra, ¿no?, Niall la gente tiene sentimientos y cuando a alguien le importas de verdad, por lo menos házselo saber.- dijiste tú empezando a llorar.
-Te he dicho que lo siento.- se empezó a poner tenso.
-Niall, con un "lo siento" no se puede arreglar.
-Andrea, no pude.
Te sentaste en el suelo, apoyada en la pared de una de las casas, seguías llorando y empezó a llover, llovía con muchísima fuerza y a los 5 segundos ya os habíais quedado empapados los dos, pero eso no os importaba ahora.
-Yo creo que dos semanas es tiempo suficiente para llamar a tu novia, ¿no crees?
"Novia" pensaba Niall en su cabeza, ¿así que ahora era su novia?, desde el primer día que te conoció quería que fueses su novia, pero se le hacía raro oírtelo decir a tí.
-Sí, pero no pude.- Niall se fue alejando, no quería escucharte, no quería sufrir viéndote llorar.
-Niall, no te entiendo, ¡¿y la frase que me dijiste en la playa, me dijiste que siempre estarías ahí para escucharme?!
Niall se alejaba con las manos en los bolsillos, pero seguía oyendo lo que le decías, estaba empapado llorando, era duro estar delante de la persona que querías y verla defraudada por tu culpa.
-me siento como una mierda, ¿por qué tendrán que cambiar tanto las personas?- dijste, pero nadie te oyó, te habías quedado empapada sola en medio de unas cuantas casas, Niall ya se había ido.

*****

-¡¿Por qué coño no le puedo decir a Andrea que no la llame por miedo?!- gritó Niall cuando llegó a su cuarto, total estaba solo. Decidió escribirte una carta, que nuca te entregaría claramente, se quería desahogar:

Para Andrea, mi pequeña.

Sé que no te he enviado ningún mensaje ni te he llamado, pero no es porque no me importes, porque sí que me importas y mucho, era porque tenía miedo de que me dijeses que estabas lejos y que no te volvería a ver, tenía miedo de colgarte sin querer para que no me escuchases llorar y lo jodiese todo. Es que todo era demasiado perfecto Andrea.

Quiero pedirte perdón por haber sido un imbécil y haberme marchado esta tarde y dejándote sola bajo la lluvia, pero es que me he ido por que no te puedo ver sufrir, te quiero demasiado y lo sabes. Se me ha alegrado el corazón al oírte decir que eras mi novia, aunque nosé si seguirás pensando lo mismo porque me he portado con un idiota, aún así te sigo queriendo y espero que tú también.

PD: Los dos simples días a tu lado fueron inolvidables.

                                                         Atentamente, tu rubito. 


*****

Llegaste a casa y te fuiste directamente a la ducha, habías llegado empapada y llorando como una histérica, te diste un baño para tranquilizarte. Niall te había dejado sola, nunca pensaste que ese chico tan dulce pudiese hacer eso, le echabas de menos, echabas de menos la persona que era. 


jueves, 4 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.11





                                  DOS VIDAS, UN DESTINO


                                        -Capítulo 11-


Por la mañana subiste a tu habitación y te quedaste en el pasillo, entonces se abrió la puerta.
-Cariño, ¿dónde estabas?- preguntó tu madre.
-Pues ayer oí un ruido en el pasillo y salí, entonces me quedé fuera y he dormido aquí.- habías mentido, pero te daba igual, no era una mentira grave el haberte tirado por una ventana y haber dormido en la playa con un chico al que solo conocías de dos días y habías besado unas cien veces, bueno si que lo era...
-Ah bueno, en ese caso entra a la habitación y prepárate, hazte la maleta que en dos horas nos vamos.
-Está bien mamá.
Entraste en la habitación, estabas sola, te quitaste el pijama y te pusiste cómoda: una blusa de tirantes y unos shorts vaqueros con tus converse blancas. Te recogiste el pelo en una trenza a un lado. 

Suponías que ya no volverías a ver a Niall, ¿todo se acabaría ahí?, no dejabas de hacerte esa pregunta mientras estabas sentada en el suelo mirándote al espejo, una lágrima se derramó en el suelo. Te secaste cómo pudiste, se te corrió un poco el rimel pero te limpiaste y bajaste con la maleta para desayunar e iros a vuestra nueva casa.

Terminasteis de desayunar, habías estado todo el tiempo buscando con la mirada a Niall, pero él no estaba. Salisteis fuera del hotel y metisteis el equipaje dentro del coche, te sentaste dentro y sacaste el ipod, te pusiste los cascos y miraste por la ventanilla para ver si veías a tu rubito, nada.

*****

-No puedo ir a despedirme de ella, no podría parar de llorar... Sería demasiado duro para mí.- se lamentaba Niall sentado sobre su cama con las manos frotándose la cara.-La quiero demasiado y pensará que soy un imbecil por haberme enamorado de ella en tan solo dos días, pero no puedo evitarlo, su sonrisa, sus ojos, su forma de ser, me hace olvidarme de todos mis problemas cuando estoy a su lado, la quiero.- Niall estaba solo en su habitación mientras tu coche se ponía en marcha.

A los dos se os hacía difícil entender que vuestras dos vidas seguramente no tendrían un mismo destino.

*****

-No me puedo creer que no me haya venido a despedir.- pensabas mientras llegabas a tu nueva casa.

La casa era enorme, era blanca por fuera, tenía tres pisos y un jardín enorme con un gran árbol del que colgaban dos columpios. También tenía un porche en la entrada, había tres escaleritas que llegaban hasta él y había tres ventanales por los que se podía ver el gran salón de la casa. En el porche también había un columpio de madera en el que se podían sentar dos personas, toda la casa parecía muy mona. Entrasteis y había unas escaleras de madera que subían hasta el tercer piso, donde estaba tu cuarto.

Subiste hasta llegar a la que sería tu nueva habitación, en el tercer piso solo estaban tu cuarto y un baño, que también era solo para tí.
-Ventajas de que tu hermano se vaya a vivir al campus universitario.- pensaste. Abriste la puerta de tu cuarto: era enorme. Las paredes eran de color rosa claro, algo pijo pero luego lo arreglarías, había una ventana que sobresalía del cuarto y debajo había un sillón en el que te podías sentar y desde allí ver las estrellas. Te asomaste por aquella ventana y viste que se veía perfectamente la casa de al lado, en esos momentos no había nadie pero estaba con muebles, es decir que vivía alguien pero ahora estaban de vacaciones, en cambio la casa del otro lado estaba para alquilar.

-Bueno, me podré hacer amiga del vecino.- dijiste.

Pasaron dos semanas y ya os habiáis acomodado del todo, tu cuarto estaba decorado por los posters y cuadros de tu antigua habitación y tu cama, que era para dos pero es que tú te movías mucho cuando dormías, tenía una colcha a rayas marineras, te encantaban las rayas. Estabas sola en casa, tus padres habían ido a hacer nose qué cosa al ayuntamiento y tu hermano ya estaba instalado en el campus. Ni rastro de Niall, ni una llamada, ni un mensaje, ni una carta, bueno lo de la carta podía pasar ya que no sabía dónde vivías.

Cogiste tu guitarra y bajaste al jardín. Llevabas un peto vaquero con una camiseta de tirantes blanca debajo y tus converse blancas. Te sentaste apoyada en la vaya blanca que separaba la casa que se veía desde tu cuarto y tu casa. Miraste tu zapatilla, ponía Niall, te acordabas muchísimo de él, le querías. Te pusiste a tocar la guitarra y mientras cantabas, total no había ningún vecino y en tu casa estabas sola.

*****

Niall estaba solo en casa, su hermano estaba en la universidad viviendo y sus padres se habían ido a pasar una semana a Londres, de todas formas ya tenía 19 años, podría cuidarse él solito.
Se tumbó en su cama mirando al techo, cogió una pelota que había sobre su mesilla y se puso a lanzarla hacia arriba, pero de pronto oyó algo, era alguien cantando.
-Joder, ¿pero quién puede estar cantando ahora?.- Se asomó por la ventana, era de la casa de al lado. Se fijó bien y pudo leer que en la punta de goma de la converse blanca de aquella persona estaba escrito su nombre: Niall.

miércoles, 3 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.10




                                DOS VIDAS, UN DESTINO


                                      -Capítulo 10-


Estabas poniéndote el pijama: unos pantaloncitos cortos de minnie y una camiseta blanca de tirantes, ni siquiera te había dado tiempo a quitarte las converse, entonces llamaron a la habitación.

Te apollaste en la puerta, a estas horas no sabías quién podría ser.
-¿Quién es?-
-Yo.- Dijo alguien riendo.
-¿Y quién es yo?-
-Soy Niall.- Abriste la puerta, saliste al pasillo y la cerraste, no querías que tus padres ni tu hermano despertasen.
-¿Qué pasa Niall?- dijiste tú mientras te ponías de puntillas para abrazarle.
-He traído un papel y un rotu negro, para darnos el teléfono, no quiero perder el contacto.- dijo él mirándote.
-Ah me parece estupendo.- cogiste el rotu y un trozo de papel y le escribiste tu número, él hizo lo mismo.
-Por cierto, bonito look.- dijo Niall mientras te miraba de arriba a abajo y reía. Tú le diste un golpe en el hombro, pero suave.
-¡No te rías! es que no me has dejado tiempo para cambiarme del todo.- dijiste tú mientras te ponías roja de la vergüenza.
-Tranquila, para mi siempre estas guapa.- te dijo mientras te daba un beso en tu sonrojada mejilla. Se sentó apoyado en la pared y tú te sentaste a tu lado.

-Andrea, ¿puedo hacer una cosa para que no me olvides nunca?.- Pensabas que te iba a dar un beso o algo así.
-Claro Niall.-
-Está bien, ¿me dejas tu zapatilla?- dijo mientras te miraba divertido.
-Vale...- dijiste con cara de: ¿para que querrá este tio mi zapatilla?, te quitaste la converse derecha y se la diste.
Niall rió, llevabas unos calcetines con corazoncitos.
-Bonitos calcetines.- niall soltó una carcajada.
-Oye, que son todo monos.- dijiste tú a la defensiva.- ¿Y qué vas a hacer a mi super zapatilla?-
Niall cogió el rotulador negro y escribió su nombre en la punta de goma blanca, en el puntito de la "i" puso un corazoncito.
-Espero que te guste.- dijo mientras te ponía la zapatilla.
-Claro que me gusta.- dijiste tú mientras le sonreías.
-Bueno Andrea, será mejor que me vaya.- 
-Jo, quedate un ratito más, anda.- le pediste.
-lo siento, me tengo que ir pequeña.- dijo él riendo. Los dos os levantasteis y os disteis un abrazo.
-Te quiero.- te susurró al oído.
-Yo más.- dijiste tú mientras le dabas un besito en la mejilla. Os soltasteis y él se fue alejando por el pasillo.

-Mierda, la llave, me he quedado fuera.- dijiste mientras apoyabas la frente sobre la puerta.-¡Niall!.- dijiste sin gritar, no querías despertar a la gente, pero no te oía, se había alejado. Fuiste corriendo hacia él y saltaste en su espalda. Él se giró sobresaltado.
-¡Ahhhh Andrea! joder, que susto me has pegado.- dijo mientras te sonreía.
-Eso pretendía- dijiste con cara pillina- La cosa es que... me he quedado fuera de la habitación, la llave esta dentro.- Niall soltó una enorme carcajada.
-¡Mira que eres despistada!- Te cogió de las caderas y tú rodeaste las suyas con tus piernas y colocaste tus brazos sobre su cuello.
-¿Y qué vas a hacer ahora?- Te preguntó.
-Pues... Supongo que dormiré en el pasillo, por ser tan imbécil de dejarme la llave dentro.- Se rió.
-No te voy a dejar dormir sola en el pasillo, no me seas cutre, tú y yo hoy dormimos en la playa, ¿qué te parece?- Sonreiste.
-por mi bien, pero ¿cómo pasamos por la recepción?-
-Mmm... Bueno no vamos a pasar por la recepción, vamos a mi cuarto y bajamos por la ventana, ¿te parece bien?-
-Una mierda, yo por ahí no bajo que me la pego.- Dijiste tú mientras él reía.
-Tranquila, bajo contigo, además ya te he cogido, no puedes escapar.- te dijo travieso.- Pero cambia de posición, que no puedo andar con tus piernas en mis caderas.- dijo mirándote.
Te cogió en plan princesa y tú rodeaste su cuello con tus manos. Fuisteis a su cuarto, estaba en el primer piso, así que no había tanta altura.
-Niall, no pienso bajar por ahí.- dijiste asomándote por la ventana.
-Pues vas a bajar, tranquila salta que yo te cojo.- Dijo mientras saltaba por la ventana como si nada.
-está bien, pero son las 3:00 de la mañana y no veo nada!!! Además estoy medio dormida.- dijiste mientras te tirabas y el te cogía.
-Ves, te dije que te cogería.- Volvías a estar sobre sus brazos, te sentías segura. Te llevó hasta la playa y te dejo en el suelo.
-Niall, voy a dormir, no intentes nada conmigo esta noche, ¿de acuerdo?- le dijiste mientras te tumbabas en la arena. Niall soltó una carcajada y se tumbó a tu lado, abrazándote.
-Si lo estás deseando, Andrea.-
-Quiero dormir rubito, tengo sueño.- dijiste vacilante.
-Te dejo dormir princesa.- te dio un beso en la frente y cerró los ojos. Estaba monísimo cuando dormía, parecía un niño pequeño.

Y así pasateis toda la noche, durmiendo bajo la luz de la luna, a la orilla del mar y los dos abrazados durante toda la noche.


martes, 2 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.9




                                  DOS VIDAS, UN DESTINO


                                         -Capítulo 9-



Era tu última noche en el hotel y al día siguiente por la mañana iriais a Mullingar, seguramente no volverías a ver a Niall.

Te pusiste unos shorts vaqueros, una blusa y unas converse blancas, el pelo lo llevabas suelto. 

Bajasteis a cenar, os sentasteis en la misma mesa que la última vez. El mar volvía a estar precioso, la luna se reflejaba en las calmadas aguas de Irlanda, estabas mirando el mar cuando derrepente se abrió la puerta, era una pareja, detrás iba un chico y detrás... ¡Niall!, le miraste y sonreiste, él hizo lo mismo. Estuvisteis toda la cena lanzando miradas dulces el uno al otro. Te extrañaba que tus padres y tu hermano no se diesen cuenta, no te empanabas de nada de lo que te decían, tú solo mirabas a Niall y él solo tenía ojos para ti.

Terminasteis de cenar y ya por fin en el postre reaccionaron.
-Andrea, ¿quién es el chico al que miras tanto?- Te preguntó Fran mientras reía y miraba para encontrar al otro empanado que estaría mirando a su hermana.
-Eh, ¿por qué tiene que ser chico, igual es una amiga?-Dijjiste tú algo molesta pero a la vez divertida.
-Andrea, conociéndote tiene que ser un chico, jajaja-Dijo tu hermano. Le sacaste la lengua con cara burlona. Seguía pareciendo un crío y ya tenía 20 años, aunque a ti los chicos te gustan más críos, como Niall.

Os levantasteis de la mesa y fuisteis hacia la habitación, Niall te miró y te hizo una señal, a las 00:00 en la playa, tu asentiste y los dos sonreisteis.

Subiste a tu cuarto y esperaste a que Fran y tus padres se quedaran dormidos, te volviste a vestir: una falda marinera con una camiseta básica blanca metida por dentro y unas sandalias.

Llegaste a la playa, eran las 23:55 y Niall ya estaba sentado esperándote. Fuiste hacia él y le diste un abrazo por detrás.
-¡Andrea!- Se giró para ver tus bellos ojos. Tu seguías abrazada a él, no querías soltarle, sus abrazos te encantaban.
-Niall, no me sueltes nunca.-Dijiste mientras le besabas dulcemente en los labios.
-Pequeña, nunca te soltaré.- Sonrió y te sentaste a su lado. -Tengo una cosa para tí.- Dijo mientras buscaba algo en su bolsillo.
Se levanto, se puso detrás tuya y te colgó un colgante en forma de corazon, estaban inscritas las iniciales A & N.
-Es precioso Niall, me encanta.- Le dijiste mientras tocabas el colgante cuidadosamente.
-Me alegro de que te guste, princesa.- Te encantaba que Niall te llamase pequeña o princesa, te hacía sentir especial, eras como su "pequeña" y su "princesita".
Los dos sonreiais, pero de pronto tu cara oscureció. Te acordaste de que esa sería tu última noche con él.
-Niall, tengo que decirte algo.- Te giraste hacia él para contárselo.
-Dime.- Él también se giró.

Se te hacía difícil tener a Niall delante y decirle que no le volverías a ver, por fin un chico hacía que te sintieses especial y aunque al principio pensaste que era un completo extraño y ya se había enamorado de tí pues sería otro cabrón, pero le fuiste conociendo en tan solo dos días, algo bastante precipitado, y te diste cuenta de que no era otro simple cabrón, sino que había sido amor a primera vista, algo que nunca antes habías sentido.


Sus ojos azules te miraban expectantes esperando a que le contaras aquella noticia, su pelo rubio se movía por el viento, y su rostro estaba serio, mirándote fijamente, eso te ponía nerviosa.

-Bueno Niall, mañana me voy por la mañana... Seguramente no nos volvamos a ver.- Le soltaste rápido, no querías que la situación se alargase más, y fuese más difícil de lo que estaba siendo.
Niall estaba en silencio, mirándote, cayó una lágrima sobre sus rosadas mejillas, tú no te pudiste contener y comenzaste a llorar.
-Eh, cielo no llores.- Te decía mientras pasaba sus manos suavemente por tus ojos para secar aquellas lágrimas de tristeza que derramaste sobre la arena.
-Pero Niall, no lo entiendes, es difícil, en dos simples días me he enamorado de alguien que casi ni me conocía y que me dijo que me quería, me regalas este colgante tan precioso y mañana me voy, se me hace difícil , ¿sabes? ¿cómo quieres que te olvide si me has echo sentir tan especial estos últimos días, Niall? ¿Cómo quieres que llegue a mi nueva casa y piense: ah el chico del que tan perdidamente me enamoré nose dónde estará, ni con quién estará? Niall, es difícil olvidar a una persona cómo tú.- Le dijiste mientras no parabas de llorar.
-Andrea, te entiendo, de veras, no quiero que sufras por mí, tan solo prométeme que no te olvidarás de estos dos días que has pasado a mi lado, prométeme que no te olvidarás de mí, porque yo estoy seguro de que tus ojos, tu sonrisa y tu forma de ser, se van a quedar grabados en mi mente por siempre, prométemelo.- Te miró a los ojos.
-Te lo prometo Niall.- Las lágrimas fueron desapareciendo, se podían escuchar las olas del mar, estabais en silencio y una gran luna brillaba sobre vosotros.
-Creeo que deberías volver Andrea, igual tus padres están preocupados.- Rompió el silencio.
-Mmm ¿así que quieres que me vaya, eh? Está bien te dejaré solo, si tanto lo deseea el rubito.- Bromeaste para calentar el ambiente, habiais estado muy serios aquella noche, un par de risas no vendrían mal.
Los dos comenzasteis a reír y él te empezó a gacer cosquillas.
-¿Con que rubito eh?- Te decía Niall mientras se ponía sobre ti y te hacía cosquillas.
-Sí, mi rubito.- Dijiste tú tumbada en el suelo mientras no parabas de reír.
-Bueno eso me gusta más.- dijo sin parar.
Estuvisteis así un rato, no podías más ya te dolía la tripa de lo que te reías.
-¡Niall, para por favor, no puedo más!- Dijiste tú mirándole a los ojos.
-Está bien...- Paró de hacerte cosquillas, pero no se quitó de encima tuya, estaba apoyado con los brazos en la arena y las piernas cada una a un lado tuyo, no quería aplastarte.
-¿No te vas a levantar?- dijjiste tú levantando una ceja.
-¿Es que quieres?- Te respondió levantando él también una de sus cejas.
Se agachó y te besó, el beso duró unos tres minutos, no querías que acabase, todo volvía a ser perfecto, las olas, la luna, la tranquilidad, y lo mejor de todo: Niall sobre tí.
-Creo que me tengo que ir ya Niall, mañana me tengo que levantar muy pronto.- Dijiste tú cortando aquel beso que tanto te estaba gustando.
-Está bien pequeña, que duermas bien.- Se levantó y te ayudó a levantarte, te dio un besito en la frente y os despedisteis.
-Niall, espero volver a verte.-
-Yo también...- Os disteis un ultimo beso y cada uno se fue a su habitación. Pero os volveríais a juntar, de la manera menos esperada.

lunes, 1 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.8





                                DOS VIDAS, UN DESTINO



                                         -Capítulo 8-


Por la tarde fuisteis a la playa. Os quedariais una noche más y al día siguiente iriais a vustra casa en Mullingar, ya estaría amueblada, con las paredes pintadas y lista para que vuestra familia comenzase su nueva vida allí.

Cogisteis sitio cerca de la orilla, justo era el sitio en el que la noche anterior habías estado con aquel chico, por más que quisieses no podías olvidarlo, necesitabas volver a verlo, pero ¿y sí ya se había marchado del hotel? ¿dónde viviría? ¿volverías a verle? Necesitabas una repuesta.

Decidiste abandonar el sitio en el que estaban tus padres e ir a dar un paseo, ya eran las 20:00, comenzaba a refrescar. 
-Andrea, nosotros nos subimos ya a la habitación ¿de acuerdo?- te dijo tu madre mientras se acercaba a ti.
-De acuerdo mamá, yo subiré dentro de un rato, necesito desconectar un poco...-
-Esta bien, pero sube antes de las 21:30, iremos a cenar al retaurante.-Te respondió ella. Tu madre te conocía muy bien, siempre le contabas todo, y sabía que con tanto lío de la mudanza y demás, te habías agobiado bastante, tan solo tenías 17 años, era difícil volver a empezar.

Te sentaste sobre la arena, hacía frío y solo ibas con la parte de arriba del bikini y unos shorts vaqueros que te habías puesto por encima. Te frotaste los brazos con tus manos para entrar en calor, todavía no querías subir.

Mirabas al horizonte, pensaste en todos aquellos chicos que te hicieron sufrir, que jugaron con tu corazón, esos capullos que te hicieron derramar lágrimas todas las noches, hacía mucho tiempo que no te enamorabas, tampoco querías un amor de verano, solo querías a un chico que te tratase de forma especial, que para él fueses la única, no fuiste capaz de contener las lágrimas que se fueron derramando sobre tus mejillas.

Estabas metida en tus pensamientos, no te diste cuenta de que alguien te abrazó por detrás, no querías girarte ya que habías estado llorando y tus ojos estaban rojos y llorosos, pero entonces oíste su voz.

-Hola pequeña- te susurró al oído. Te giraste: ...era él.
-¿Por qué has tardado tanto?- Le dijiste algo enfadada pero a la vez sentías unas ganas terribles de abrazarle y besarle, te contuviste.
-He venido esta mañana, pero no estabas... ¿leíste el mensaje que te dejé en la arena?- Preguntó mientras miraba al suelo.
-Claro que lo he leído, pero he estado esta mañana esperándote y no aparecías, creía que ya te habrías olvidado de mí- Le dijjiste algo triste.
-¿Cómo me iba a olvidar de ti Andrea?... Por cierto, no quiero verte llorar, ¿qué te ocurre? ¿no estarías llorando por mí, verdad? No quiero hacerte sufrir.-Te dijo mientras se giraba para mirarte a los ojos, seguían rojos y llorosos.
-No, no lloraba por tí... bueno en parte sí, pero es que... la verdad es que no he tenido mucha suerte con los chicos- Te sinceraste.
-Andrea, puedes contarme lo que quieras, yo siempre estaré a tu lado para escucharte, lo prometo- Te dijo, luego se acercó a ti y te abrazó, sus abrazos eran únicos, te beso en la frente y te dijo:
-Si tu sufres, yo sufro. Sonríe, te lo mereces todo- Dijo.

Tú le sonreiste, por una parte era por que te lo había pedido, pero al tenerlo cerca tambien hacía que quisieses sonreir.
-Por cierto, me llamo Niall.- Enseguida recordaste que tenía razón, la noche anterior no le había dado tiempo para decirte su nombre.
-Un nombre precioso, Niall- Dijiste tú mientras sonreías.
-Bueno, me tengo que ir, espero volver a verte Andrea.- Te dio un pequeño beso y se levantó, odiabas ese momento, te entraba miedo porque quizás no le volvías a ver, pero todo era cosa del destino.

Imagina Niall Horan Cap.7




               DOS VIDAS, UN DESTINO


                               -Capítulo 7-



Al poco rato pudiste dormir, habías soñado con aquel chico, no sabías cómo pero te había conseguido robar el corazón. Te sentías mal por no haberle mirado en el restaurante, ya que él había estado toda la cena embobado contigo.

Te levantaste de la cama, eran las 7:30, muy pronto teniendo encuenta las horas a las que te sueles levantar. Tus padres y tu hermano seguían dormidos, la noche anterior dijeron que como no teníais prisa que cada uno se levantase a la hora que quisiese.

Te diste una ducha, te lavaste el pelo, te arreglaste y te peinaste. Elegiste un vestido blanco de tirantes con un cinturón finito de color marrón, unas sandalias y el pelo suelto.

Bajaste a la recepción, no había mucha gente. Todavía no tenías ganas de desayunar asi que saliste y fuiste a dar un paseo a la orilla del mar. Te quitaste los zapatos y comenzaste a andar mientras sentías el frío agua que llegaba a tus pies. Te paraste un momento, había unas líneas en el suelo, decidiste ir a un lugar en el que se pudiese leer lo que ponía:
"Te quiero Andrea. Firmado: tu rubito."

Sonreiste, ese chico era especial, no era como los demás, lo podías sentir cada vez que su imagen aparecía en tu mente.

Te sentaste sobre una roca que había al final de la playa. Esperabas que el chico apareciese para volver a verle, para volver a sentirte segura y feliz a su lado. Apenas lo conocías y ya te habías enamorado perdidamente de él, pero te asustaba que fuese como los demás, primero tan romántico y perfecto y luego un rompecorazones que hace sufrir a las chicas, pero había una parte de tí que te decía que ese chico iba a marcar un antes y un después en tu vida.

              *****

"Andrea va a pensar que soy imbecil, soy un completo extraño y ya le he dicho lo que sentía por ella... Seguramente ni haya ido a la playa a ver lo que le escribí ayer" se repetía continuamente el chico. Se fue de su habitación y fue a la playa a ver si estabas, aunque el no tenía ninguna esperanza de que estuvieses allá.

             *****

Como veías que no aparecía, decidiste ir al restaurante del hotel a tomarte un café, un vaso de zumo y un croissant, habías perdido las esperanzas con él, no había ido, solo te había escrito aquello en la arena para que te enamorases más de él y luego te diese calabazas, pensabas que ese chico era igual que los otros, ahora sí estabas segura.

Mientras tu estabas sentada en una silla tomando tu desayuno, el chico fue a la playa esperando encontrarse contigo, pero tú ya te habías marchado.

Parecía que el destino quería que no os juntaseis nunca, separaba vuestros caminos cuando estabais a punto de encontraros, los dos pensabais constantemente en el otro, estabais locamente enamorados el uno del otro. 
Pero por algo se acercó a ti cuando estabas sola en la playa, por algo se fijó en ti a la hora de cenar, si el destino no quería que os volvieseis a encontrar, para eso nunca os tendriais que haber conocido, pero cuando dos personas estaban echas para ser felices juntas, el destino no podrías hacer nada para impedir que os encontraseis.