Don't stop believing.

jueves, 4 de julio de 2013

Imagina Niall Horan Cap.11





                                  DOS VIDAS, UN DESTINO


                                        -Capítulo 11-


Por la mañana subiste a tu habitación y te quedaste en el pasillo, entonces se abrió la puerta.
-Cariño, ¿dónde estabas?- preguntó tu madre.
-Pues ayer oí un ruido en el pasillo y salí, entonces me quedé fuera y he dormido aquí.- habías mentido, pero te daba igual, no era una mentira grave el haberte tirado por una ventana y haber dormido en la playa con un chico al que solo conocías de dos días y habías besado unas cien veces, bueno si que lo era...
-Ah bueno, en ese caso entra a la habitación y prepárate, hazte la maleta que en dos horas nos vamos.
-Está bien mamá.
Entraste en la habitación, estabas sola, te quitaste el pijama y te pusiste cómoda: una blusa de tirantes y unos shorts vaqueros con tus converse blancas. Te recogiste el pelo en una trenza a un lado. 

Suponías que ya no volverías a ver a Niall, ¿todo se acabaría ahí?, no dejabas de hacerte esa pregunta mientras estabas sentada en el suelo mirándote al espejo, una lágrima se derramó en el suelo. Te secaste cómo pudiste, se te corrió un poco el rimel pero te limpiaste y bajaste con la maleta para desayunar e iros a vuestra nueva casa.

Terminasteis de desayunar, habías estado todo el tiempo buscando con la mirada a Niall, pero él no estaba. Salisteis fuera del hotel y metisteis el equipaje dentro del coche, te sentaste dentro y sacaste el ipod, te pusiste los cascos y miraste por la ventanilla para ver si veías a tu rubito, nada.

*****

-No puedo ir a despedirme de ella, no podría parar de llorar... Sería demasiado duro para mí.- se lamentaba Niall sentado sobre su cama con las manos frotándose la cara.-La quiero demasiado y pensará que soy un imbecil por haberme enamorado de ella en tan solo dos días, pero no puedo evitarlo, su sonrisa, sus ojos, su forma de ser, me hace olvidarme de todos mis problemas cuando estoy a su lado, la quiero.- Niall estaba solo en su habitación mientras tu coche se ponía en marcha.

A los dos se os hacía difícil entender que vuestras dos vidas seguramente no tendrían un mismo destino.

*****

-No me puedo creer que no me haya venido a despedir.- pensabas mientras llegabas a tu nueva casa.

La casa era enorme, era blanca por fuera, tenía tres pisos y un jardín enorme con un gran árbol del que colgaban dos columpios. También tenía un porche en la entrada, había tres escaleritas que llegaban hasta él y había tres ventanales por los que se podía ver el gran salón de la casa. En el porche también había un columpio de madera en el que se podían sentar dos personas, toda la casa parecía muy mona. Entrasteis y había unas escaleras de madera que subían hasta el tercer piso, donde estaba tu cuarto.

Subiste hasta llegar a la que sería tu nueva habitación, en el tercer piso solo estaban tu cuarto y un baño, que también era solo para tí.
-Ventajas de que tu hermano se vaya a vivir al campus universitario.- pensaste. Abriste la puerta de tu cuarto: era enorme. Las paredes eran de color rosa claro, algo pijo pero luego lo arreglarías, había una ventana que sobresalía del cuarto y debajo había un sillón en el que te podías sentar y desde allí ver las estrellas. Te asomaste por aquella ventana y viste que se veía perfectamente la casa de al lado, en esos momentos no había nadie pero estaba con muebles, es decir que vivía alguien pero ahora estaban de vacaciones, en cambio la casa del otro lado estaba para alquilar.

-Bueno, me podré hacer amiga del vecino.- dijiste.

Pasaron dos semanas y ya os habiáis acomodado del todo, tu cuarto estaba decorado por los posters y cuadros de tu antigua habitación y tu cama, que era para dos pero es que tú te movías mucho cuando dormías, tenía una colcha a rayas marineras, te encantaban las rayas. Estabas sola en casa, tus padres habían ido a hacer nose qué cosa al ayuntamiento y tu hermano ya estaba instalado en el campus. Ni rastro de Niall, ni una llamada, ni un mensaje, ni una carta, bueno lo de la carta podía pasar ya que no sabía dónde vivías.

Cogiste tu guitarra y bajaste al jardín. Llevabas un peto vaquero con una camiseta de tirantes blanca debajo y tus converse blancas. Te sentaste apoyada en la vaya blanca que separaba la casa que se veía desde tu cuarto y tu casa. Miraste tu zapatilla, ponía Niall, te acordabas muchísimo de él, le querías. Te pusiste a tocar la guitarra y mientras cantabas, total no había ningún vecino y en tu casa estabas sola.

*****

Niall estaba solo en casa, su hermano estaba en la universidad viviendo y sus padres se habían ido a pasar una semana a Londres, de todas formas ya tenía 19 años, podría cuidarse él solito.
Se tumbó en su cama mirando al techo, cogió una pelota que había sobre su mesilla y se puso a lanzarla hacia arriba, pero de pronto oyó algo, era alguien cantando.
-Joder, ¿pero quién puede estar cantando ahora?.- Se asomó por la ventana, era de la casa de al lado. Se fijó bien y pudo leer que en la punta de goma de la converse blanca de aquella persona estaba escrito su nombre: Niall.

6 comentarios:

  1. hola ya que me pedias mi opinion en mi blog..
    esta muy bien me encanta...
    la verdad es que la novelas es perfecta.. :D

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  2. oye por cierto suscribete en mi blog http://1dimaginas.blogspot.com.es/
    (si quieres) :D

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  3. ixchisdhsidhwsidh la amooooooooooooooo swwguilaaaaaaaa

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  4. por chicas como tu mariana, que comentan, sigo la novelaa:) se agradece ver comentarios que te digan que os parece la nove, graciias por leer chicas y la seguiree :)

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  5. hdsfnudgiroegudf,dpuy gdcu SOS LA MEJOR ;)

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  6. ayy diiossh es tan asdsfckasdkfjacadfa me mueroo!!

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