Una vez me dijeron: no sueñes, te decepcionaras porque tus sueños no se cumpliran. Yo les dije: la unica decepcion seria no tener sueños. Seras feliz, pero primero aprenderas a ser fuerte.
Don't stop believing.
sábado, 28 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.36
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 36-
-Muchas gracias Niall.- dijo Harry mirando a su amigo.
-No tienes que darlas.- dijo Nialler.
-Nose cómo agradecértelo de verdad...
-Pagando la mitad de la hipoteca.- dijo Niall riendo.
Harry también rió.
-Oye, ¿qué tal tu frente?.- dijo Niall mirando la pequeña brecha de Harry que ya estaba más o menos seca.
-Bien, ese tío no tenía fuerza.
-Se te cicatrizará pronto supongo.
-Sí, seguramente.
-¿Tienes hambre?.- preguntó Niall.
-No, ¿y tú?
-Sí, mucha.
-¿Para qué pregunto? Si ya suponía que ibas a tener hambre... Siempre tienes hambre.- dijo Harry riendo.
*****
-Tú primera Andrea.- dijo Marta.
La ventana del baño estaba encima del lavabo, era pequeña pero servía justa para que pudieseis pasar a través de ella.
-Vale.
Subiste y te quedaste sentada en la ventana intentando llegar con el pie al cubo que había al otro lado.
-Vengaaa.- decía Marta.
-Espera..- dijiste concentrada en llegar al cubo.
Hacíais mucho ruido, entre una que estaba ansiosa por salir, tú que no llegabas al cubo y te reías... Además Marta estaba dando palmadas.
-Pero haber Marta, ¿no te das cuenta de que son las tres de la mañana? ¿qué leches haces dando palmadas?.- dijiste riendo mientras te dabas la vuelta.
*****
-¿Oyes ese ruido?.- preguntó Niall a Harry.
-No, ¿tus tripas? Ya se que tienes hambre tío son las tres...
-No, eso.- dijo Niall refiriéndose a vosotras.
-Ahhh ¿las palmadas?
-¡Sí!
-Siii lo oigo.
-¿Pero quién puede estar haciendo tanto ruido a estas horas?
-Tú ya sabes quién...- dijo Harry riendo.
-Nuestras chicas, seguro.- Niall también rió.
-Exacto, vamos a ver qué hacen.- dijo Harry subiendo las escaleras para asomarse al balcón, Niall le siguió.
*****
Tú conseguiste pasar la ventana y te subiste en el cubo, cogiste los yogures y Marta saltó al cubo.
-Pues vaya... Que poco te ha costado chica.- dijiste dándole su yogur.
-Yap.- dijo ella cogiéndolo.
Fuisteis al jardín y extendisteis dos mantas en el césped, pusisteis dos cojines del banco y os tumbasteis arropadas con vuestro enorme albornoz. Aunque fuese verano, en Mullingar solía hacer bastante frío por las noches.
*****
Los chicos se asomaron al balcón y os vieron a las dos tumbadas en el césped comiéndoos un yogur-helado, no pudieron evitar echarse a reír.
Vosotras los oísteis y os sobresaltasteis.
-¿Se puede saber qué hacéis a estas horas así?.- dijo Harry riendo.
-Pues ya ves, tomar algo.- dijiste tú.
-¿Y esos albornoces?.- dijo Niall soltando una carcajada.
-¿A que son chulos? Además son muy calentitos...- dijo Marta frotándose los brazos.
-¿Y qué vais a hacer?.- preguntó Harry.
-Nada, hablar...
-Ah, vale.- Harry se acordó de que tenía que contarle a Marta que no se iría de Irlanda y podrían seguir saliendo, pero prefería esperar hasta mañana, hoy ya era tarde.
-Bueno pues os dejamos, ¡no hagáis mucho ruido chicas!.- dijo Niall cerrando la ventana.
Se asomaron una última vez para mandaros un besito y se metieron en casa.
-Que monos son...- dijiste tú mirando las estrellas.
-Ya... No me puedo creer que Harry se vaya a ir en dos días, ¿qué voy a hacer?
Tú te acordaste del plan de Niall pero preferiste no decirle nada, quizá Niall no conseguía convencer a Harry para hacer lo que quería tu novio, nisiquiera te había dicho cual era su plan.
-Disfrutad.
Marta miró al cielo, estaba lleno de estrellas.
-Carlos.- soltó Marta así sin más.
-¿Qué?
-¿Qué tal estará Carlos?
-¿De verdad te importa cómo este ese idiota ahora mismo?
-Sí, esque hubo un tiempo en el que fue "mi" idiota... Andrea es difícil olvidar todas las cosas que me pasaron con él.
-Lo sé y te entiendo, pero no pienses en ese, piensa en Harry y aprovecha lo que os queda porque a Carlos ahora quizá le veas todos los días y a Harry como mucho uno o dos días a la semana.
Cuando terminaste te arrepentiste de lo dicho, la última frase quizá no la habías elegido demasiado bien, aunque era verdad.
Marta se quedó pensativa, miró a las estrellas y luego te miró a ti, tenía los ojos llorosos.
-Andrea...
-Lo siento Marta, no era mi intención...- dijiste intentando arreglarlo.
-No te preocupes, sí esque tienes razón.
¿Por qué tendrían que cambiar tanto las cosas? Te habías dado cuenta de que muchas cosas cambian de un día a otro, de que no te puedes asegurar nada jamás. Te acordaste del comienzo de verano y de todo lo que había pasado hasta aquel día, tus historias con Niall en la playa, tu "rubito", la despedida del hotel, la casa nueva, la mudanza de Marta, todo... Te diste cuenta de que tu relación con Niall iba avanzando, y que las cosas jamás serían como el principio, al principio era todo tan bonito y perfecto, ahora lo seguía siendo, pero desde otro punto de vista, todo cambiaría con el final del verano, todo cambiaría en unos días, pero para eso está la vida, para aprender a decir adiós, ¿no?.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.35
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 35-
-¿Metemos unos yogures al congelador y los cogemos luego?.- te preguntó Marta al entrar a casa.
-Siii, así cuando los saquemos serán helados.- dijiste tú levantando las cejas.
Fuisteis al frigorífico y sacásteis dos yogures de fresa y los metisteis al congelador. Eran las once de la noche, dentro de unas horas iríais a cogerlos.
Subisteis a tu cuarto y os sentasteis en la cama, con algo de música de fondo y las lamparitas de noche encendidas, las cortinas de la ventana estaban corridas, así que se podían ver fácilmente todas las estrellas que iluminaban el firmamento aquella noche.
*****
Niall Y harry se pusieron ropa cómoda y se sentaron en el sofá, era hora de que Niall contase a Harry lo que había pensado.
-Oye Harry.- dijo Niall girándose para poder ver a Harry, estaba cansado y triste por la peleea con Carlos y la futura despedida con Marta.
-¿Qué ocurre Nialler?.- dijo él escondiendo su dolor.
-Mira, he pensado que... Se qué te vas a Londres en unos días y que para todos va a ser difícil.- empezó a decir Niall.- Bueno, primero, ¿ya te has matriculado en alguna universidad o todavía no?
-Pues todavía no, empezaré la universidad el año que viene, por eso me voy a Londres con el tiempo suficiente como para poder encontrar la universidad adecuada.
-Vale, perfecto.- Dijo Niall, al oír esto Harry se extrañó un poco, ¿perfecto?.
-¿A qué te refieres?
-Sé que has hecho una vida con Marta y que sería muy duro dejarla aquí, además ella no es nada sin ti, y sabes perfectamente que las relaciones a distancia nunca han funcionado.
-¿Pretendes que me lleve a Marta conmigo a Londres?
-No, te propongo que te quedes a vivir conmigo, mi casa es enorme y además tengo dos habitaciones, y lo podríamos pagar a medias, nos podríamos matricular en la universidad privada de Mullingar y no tendrías que dejar tu vida aquí.
La propuesta del alocado Niall era algo precipitada, Harry tendría que dejar a toda su familia en Inglaterra y él vivir en Irlanda, enrealidad ya era mayor de edad y así podría seguir con Marta.
Harry sonrió, esa sonrisa acababa con todos los malos sentimientos que habían invadido su cuerpo momentos atrás.
-Bueno, ¿qué me dices?.- preguntó Niall bastante ansioso por obtener una respuesta.
-¿Tú qué crees?.- dijo Harry riendo y chocándole la mano a Niall.
Niall sonrió, todo parecía tan perfecto... Viviendo los cuatro de vecinos, Niall y Harry os acompañarían al insti y dentro de unos años iríais todos juntos a la universidad, era la típica vida que todo enamorado quisiera tener, ¿no?, nunca separarte de tu novia, de tu mejor amigo y de otra muy buena amiga, todo era genial, perfecto por ahora...
Harry llamó a su familia para proponerles la idea, aunque fuese mayor de edad tenía que hacerles saber que se quedaría en Irlanda, dieron el visto bueno: Harry porfin sería feliz.
*****
Las dos estábais tristes por la pelea y sobretodo por la despedida de Harry dentro de unos días, estábais en silencio, mirando a las mantas que teníais debajo, mirando aquel cielo que parecía lleno de esperanzas, de ilusiones... lleno de estrellas infinitas que nunca dejaron de brillar.
-¿Sabes qué?.- dijo Marta cortando aquel silencio.
-¿Qué?.- preguntaste mirando alegre a Marta por el tono de voz con el que te lo había preguntado.
-Prefiero aprovechar el par de días que me quedan con Harry y no pensar en lo que podríamos haber vivido si él se hubiese quedado.
-Esa es la actitud.- dijiste a Marta con tono de "entrenadora".
Las dos reísteis, estuvísteis hablando hasta las tantas, recordando viejos momentos.
Eran ya las 3:00 de la mañana.
-¡Ehh nuestros super helados!.- dijiste terminando con una conversación sobre uno de vuestros ex.
-¡Aibaa es verdad!.- dijo Marta.
Las dos bajasteis a la cocina y sacasteis los helados.
-Mm... que ricos.- dijiste mirando a Marta.
-¿Y si vamos al jardín a comérnoslos?
-Valeee.- dijiste tú pegando un saltito.
Marta soltó una carcajada.
Fuisteis a la puerta de casa que llevaba al jardín y girsate el pomo.
-Em Marta...
-¿Qué?
-Pues que no se habre.- dijiste mirándola apunto de reirte.
-¿Qué dices?.- dijo ella intentando abrir la puerta.- Vale, no se puede abrir, ahora ¿qué hacemos?
-Pues... Por la ventana del baño.- dijiste tú riendo.
-¡Si venga!
-Claro, vamos.- dijiste divertida mientras te dirijías hacia el baño.
Llegasteis y encendisteis la luz.
-Oye que hace fresco, ¿nos cogemos unas chaquetas?
-Ais pero no me apetece volver a subir... Espera, ¿cogemos los albornoces?
-Venga va.- dijo Marta cogiendo dos albornoces blancos enormes que había colgados detrás de la puerta.
Os los pusisteis.
-Nos quedan gigantes.
Las dos os mirásteis en el espejo y soltasteis una carcajada.
-Bueno ale, vamos a salir.
Abristeis la puerta del baño y pusisteis al otro lado de la ventana un cubo para poder pisarlo cuando pasárais.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.34
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 34-
-Mira chulito.- dijo Carlos devolviéndole el empujón a Harry.- No tienes ni idea de la historia así que mejor vete a tu casa y no te metas en esto.
Lo de "chulito" molestó mucho a Harry, a él nadie le llama eso.
-La ha cagado...- dijiste tú.- Carlos no sabe con quién se está metiendo.
Harry miró a Carlos y le escupió, a lo que el otro le respondió con un puñetazo.
-Mierda.- Dijo Niall acercándose hacia los dos que estaban empezando a pelearse.- ¡Harry para!.- gritó Niall para frenar a Harry.
Pero no sirvió, Harry tiró al suelo a Carlos y comenzó a pegarle reflejando toda su ira. El chico intentaba defenderse pero no podía con la fuerza de Harry.
Tú y Marta os alejasteis, Marta intentó ir a separarlos pero tú no la dejaste, quizá recibía algún golpe sin querer, además sufriría mucho viendo a Harry pelearse.
-¡Mira cabrón, deja empaz a Marta! ¡Si la dejaste ir asume las consecuencias!.- dijo Harry mientras seguía pegándo a Carlos, no se daba cuenta de que el chico comenzaba a tener toda la cara roja y algo ensangrentada por los golpes llenos de furia que le estaba dando.
Carlos alzó los brazos para parar a Harry y le pegó un puñetazo.
Niall se interpuso entre los dos para acabar con la pelea mientras tú y Marta os ibais corriendo de aquel lugar y aquella situación tan violenta.
****
Marta no podía parar de llorar y tú intentabas consolarla como podías pero tú tambien comenzaste a llorar.
-Andrea... Se han empezado a pegar delante mía... Es muy duro ver eso, Harry estaba destrozando a Carlos, pero el otro tambien le hbía insultado antes y...- A Marta le temblaba mucho la voz, tantos problemas en una sola tarde y todos tan difíciles de asumir, no eran buenos para la chica.
-Lo sé, estaba allí, pero Niall seguro que les habrá frenado y no seguirán peleándose.
Tú y Marta estabais ya debajo de tu casa, habías llegado lo más lejos posible que os permitía la distancia.
-Eso espero... No podría ver a Harry con sangre, me dolería demasiado el saber que no pude ir a ayudarle.
-Marta, si hubieses ido habrías salido con algún que otro golpe, aunque no te quisiesen dar, entre toda esa furia habrías acabado mal.
-Ya... Pero esque no podía verles pelear, y menos por mí.
-Quizá es mejor que subamos a mi casa y descansemos.
-Pero, ¿y si vienen Niall y Harry?
-Pues irán a casa de Niall.
-Pero yo quiero ver a Harry, quizá viene sangrando.
-Marta... Necesitras descansar, mañana podrás verle.
-Tienes razón.
Subisteis a tu cuarto y preparaste una cama para que durmiese contigo esa noche.
Tu habitación era muy grande y espaciosa, lo único que no te gustaba era el color de las paredes, un rosita claro algo infantil.
Le dejaste un pijama a Marta y os sentasteis en tu cama encima de unas mantas.
-¿Qué tal estará?.- te preguntó Marta cruzando las piernas.
-Estará bien, ya sabes que Harry es muy fuerte y no se habrá dejado pegar por ese.
-Sí, seguramente...
-Además si Carlos le hubiese intentado pegar seguro que Niall habría ido a detenerle.- dijiste tú para tranquilizarla.
Las dos os quedasteis mirando a la nada, quizá recordando todos los momentos del verano, de un verano que se estaba pasando muy rápido, más de lo que os hubiese gustado, pero lo habíais aprovechado y además os quedaba algo más de una semana para empezar de nuevo las clases.
*****
Carlos y Harry dejaron de pelearse. Se notaba una gran diferencia entre quién había recibido más golpes y quién menos.
Niall y Harry miraron con desprecio a Carlos, este tenía el labio roto, no paraba de sangrar, y además también tenía una brecha en la parte izquierda de la frente. Harry había terminado con una brecha pequeña al lado de la ceja derecha, ni en comparación con cómo había terminado Carlos.
-Antes de haberla dejado ir, tendrías que haber pensado en lo que le has hecho sufrir.- dijo Harry mirando a Carlos, él solo se limitó a agachar la cabeza para excusarse, aunque no le servía, se notaba claramente que se había arrepentido porque ya era demasiado tarde, Marta ya tenía a otra persona en su vida, la cobardía de llamar o mandar un mensaje le había pasado factura, había perdido a la única chica que de verdad le quería, todo por la maldita distancia.
Harry y Niall se alejaron y llegaron a casa de Niall, vieron las luces de tu cuarto y suponieron que estábais juntas.
-Pobre Marta, ahora mismo estará fatal...- dijo Harry mirando hacia vuestra ventana.
-Seguramente... Pero Carlos ha acabado peor que tú.
*****
-Eh, ¿oyes eso?.- dijiste tú.
-¿El qué?
-¿No oyes voces?
Marta agudizó el oído.
-¡Es verdad! ¡Ya habrán vuelto!.- dijo Marta levantándose de la cama rápidamente y bajando las escaleras a toda prisa, tú la seguías.
Abristeis la puerta y salisteis.
-¡Harry!.- gritó marta llendo a darle un abrazo, este la cogió por los aires y la besó.
-¿Qué te ha pasado?.- dijo Marta señalando la brecha en la frente.
-Carlos me devolvió un golpe y...
-Pero tendrías que haber visto al otro, ha acabdo con el labio roto.- dijo Niall.
Marta y tú abristeis la boca.
-¿¡Con el labio roto!?.- dijiste tú.
-Sí, esque me ha cabreado demasiado.
-¿Y a dónde a ido?.- preguntó Marta.
Harry se encongió de hombros en forma de respuesta.
-Bueno lo importante es que tú estás bien.- dijo Marta abrazando a Harry.
Tú te acercaste a Niall y dejaste solos a Marta y Harry un momento.
-Oye...- dijiste acercándote.- ¿Y el plan que me habías dicho antes?
Niall rió.
-Pues luego se lo propondré a Harry, pero nosé si podrá.
-Seguro que sí, él haría cualquier cosa por no separarse de marta.- les miraste.- ¿Me lo vas a decir?.- diijiste riendo.
-Emm... nop.- dijo él.
-¿Por qué?.- preguntaste.
-Lo descubrirás mañana, además se que si te lo digo se lo vas a decir a Marta.- dijo él riendo.
-Joo...- reiste.
Niall te dio un beso.
-Buenas noches princesa.
-Te quiero.
Niall y Harry entraron a casa de Niall y tú y Marta subisteis a tu cuarto.
Por fin hoy Harry sabría que no tendría que separarse de Marta, que podrían seguir siendo felices juntos y que no habría despedidas, por fin hoy Harry se daría cuenta de que las historias no tienen finales felices, porque las historias bonitas no tienen final.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.33
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 33-
-Ya están aquí.- Dijo Harry dirigiéndose hacia Marta.
Ella todavía estaba triste, intentando contener lo que llevaba dentro, tenía los ojos llorosos y algo rojos por lo que había llorado y lo que le faltaba aún.
Marta se limitó a sonreir forzadamente y se levantó para llegar hasta vosotros.
Subieron las pequeñas escaleras que daban al camino de vuelta a casa.
-¿Qué tal?.- dijo Niall dándole un golpe en la espalda a Harry, que también estaba triste.
Los dos chicos se alejaron, de tal forma que tú y Marta pudieseis entablar una conversación y ellos otra.
-Marta, ¿qué tal estás? Me ha contado Niall lo de Harry...- dijiste tú.
Ella agachó la cabeza y comenzó a llorar de nuevo, esta vez algo menos que antes.
Tú levantaste su barbilla con la mano.
-Hey, no llores, cuentame, yo te escucho.- dijiste con voz tranquilizadora.
-Esque Andrea... Harry se va en dos días y este tiempo a su lado ha sido tan bonito, tan feliz, él ha sido el chico que me ha hecho sonreir y sin él... No sería nada y no me puedo imaginar que se vaya a ir en dos malditos días.
-Mira, Harry vendrá siempre que pueda, podreis hablar por skype, seguro que te llama todos los días para ver que tal estás.- Ella sonrió.
-Seguro.- dijo Marta con una pequeña sonrisa tonta.
*****
-Tío Niall... Nosé que voy a hacer sin Marta esque la quiero demasiado y no soy nada sin ella, Marta complementa la otra mitad de mí.
-Se os ve que estáis muy enamorados.
Niall pensó por un momento si Harry sabría la histora de Carlos, por si acaso no lo nombraría, bastate drama había como para añadir otro más, y sabiendo que Carlos se encontraba en Irlanda... Aún así Niall tenía un plan, un plan que haría que Harry y Marta siguiesen unidos.
*****
-Con tantos kilómetros separándonos no creeo que sea fácil llevar una relación, acabaremos rompiendo como otras muchas parejas separadas por la jodida distancia.- decía Marta mirando a la nada.
-No digas eso, donde hubo amor siempre lo habrá, y si no perdéis el contacto mucho mejor y estoy segura de que no lo perdereis.- Entonces despues de articular aquellas palabras te vino a la cabeza la historia de Carlos una vez más, esperabas que Marta no se acordase de él, que hubiese conseguido pasar página, aunque llegaba la hora de contarle que había visto a Carlos aquel mismo día, pero ¿cuándo?... Lo que no sabías en aquel momento era que un encuentro podría explicar más que cualquier palabra, un encuentro que iba a suceder dentro de escasos minutos.
Llevabais un buen rato andando, cuando alguien apareció...
Niall se giró para mirarte, tú le miraste y con la mirada te lo dijo todo, miraste al frente y le viste: sí, era él. Miraste a Marta, ella miraba al suelo. Uff no le había visto, aún así se iba acercando, vuestras miradas se cruzan y pum, encuentro no deseado.
Un chico alto con pelo rizado y rubio, con ojos claros se detiene enfrente vuestra. Marta alza la cabeza para ver a aquel chico que marcó su vida por completo.
Miles de preguntas pasaban por tu cabeza: ¿Marta se acordará de él? ¿Cómo reaccionará? ¿Y Harry, sabrá lo de Carlos? ¿Qué digo ahora? Por unos instantes te pareció que el mundo dejaba de girar y el universo se detenía ante la mirada que había entre Marta y Carlos.
Marta empezó a temblar, Harry los miraba confuso, tú y Niall os mirabais cómplices sin saber qué decir ni cómo actuar ante la situación tan incómoda.
-¿Qué... Qué haces aquí?.- Preguntó Marta con la voz temblorosa sin creer lo que veía.
-Me mude a Irlanda.- dijo Carlos.
-Ya veo...- dijo ella muy nerviosa.
La situación era dificil para Marta, ver a aquella persona que tanto había significado para ti, que nisiquiera te dijo a donde se había mudado, ni una llamada ni un mensaje desde hacía años, ¿qué hacía? ¿le abrazaba como si todavía quedase algo? ¿O simplemente hacía como si nada hubiese pasado, como si no hubiese sufrido por él, cómo si entre ellos nunca hubiese habido nada?
-Mira Marta... Lo siento mucho.- dijo él acercándose hacía Marta, ella dio un paso atrás.
-Carlos.- Dijo marta con voz firme esta vez. Al oír esto Harry se tensó y se acercó, estaba seguro de que era el Varlos del que Marta le había hablado esa tarde y por el que llevaba sufriendo mucho tiempo.
-Déjala empaz.- Dijo Harry interponiéndose entre Carlos y Marta.
Tú y Niall quedasteis en un segundo plano, en algún momento intervendrías, cuando llegase la ocasión.
Carlos miró con desprecio a Harry.
-¿Y tú quién eres?.- dijo Carlos.
-El novio de Marta, de momento al parecer soy el único que ha sabido apreciarla, no como otros capullos que se van sin decir nada.
-Tú no sabes nada, así que cállate, esto son cosas entre Marta y yo.
Harry quería defender a Marta, la quería y haría cualquier cosa por protegerla.
-Mira imbecil.- Dijo Harry pegando un empujón a Carlos.- Si has sido tan estúpido como para dejarla ir.- dijo señalando a Marta.- Es porque no te quedan neuronas, ella es una princesa, ¿me oyes? Y cabrones como tú no deberían hacerle daño.
Marta, Niall y tú os mirasteis preocupados, Harry estaba muy enfadado con Carlos por todo lo que había hecho sufrir a Marta y pensaba pagarlo de alguna manera.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.32
DOS VIDAS, UN DESTINO
*Mientras tú y Niall estábais en el campo de fútbol*
-Harry...
-Mira Marta.- Harry la miró a los ojos recordando todos os momentos del verano que habían compartido.- No nos queda una semana.
Marta le miró atentamente esperándose lo peor.
-¿Cuándo te vas?.- preguntó ella.
-En dos días.
Marta se sentía por una parte triste, porque no le volvería a ver, pero por otra parte estaba enfadada, ¿por qué no se lo había dicho antes? ¿por qué había esperado al último momento para contárselo?
-Harry...- Marta comenzó a llorar.
-Eh, no quiero verte llorar princesa, y menos por un idiota como yo.- dijo él alzándole la cara con sus suaves manos.
-No lo entiendes...
-Sí lo entiendo, te voy a tener que dejar ir, y eso me duele más que cualquier otra cosa en este mundo.- dijo él comenzando a llorar también.
-Lo que pasa es que volverás a Holmes Chapel, encontrarás a una chica, te olvidarás de mi, harás tu vida allá y yo seguiré aquí atascada en el presente pensando sobre un pasado que jamás tendrá futuro, pensando en como hubiese sido nuestra vida juntos si tú no te hubieses ido.- Al terminar esta frase Marta se desmoronizó y Harry sintió un pinchazo en el corazón.
-Escúchame.- Harry agarró a Marta.- Nunca vamos a dejar esto ir, ¿me entiendes? nunca, jamás me separaré de ti.
Los dos se quedaron mirándose el uno al otro, como si el tiempo no pasase, como si todo lo que les rodeaba se hubiese paralizado por unos instantes que para ellos parecían eternos.
La chica abrazó a Harry, era uno de esos abrazos sinceros, llenos de sentimientos incapaces de ser descritos con palabras, tran solo con actos.
En ese abrazo se reflejaba el cariño, el amor que había entre ellos, toda la alegría que habían compartido, todas las risas; en cambio en sus lágrimas se reflejaba el dolor, la tristeza, los malos ratos, se reflejaba la despedida.
-Voy a llamar a Niall para que nos venga a buscar, es de noche y no quiero que volvamos andando solos hasta casa, podría ser peligroso.- dijo Harry secándose las lágrimas y secándoselas a Marta también.
-Tienes razón.
*****
-Te están llamando.- dijiste a Niall.
-¿Eh?.- se había quedado mirándote algo embobado.
-¡Que te llaman!
-Ahh, ahora cojo.
Niall descolgó su móvil.
-¿Sí?
-Hola Niall.- dijo una voz al otro lado del teléfono.
-Hey Harry, ¿qué ocurre? te noto triste.
-Luego hablamos de eso, la cuestión es que estoy con Marta en la playa y necesito que nos vengas a buscar.
Niall rió.
-Pues esque mi coche no tiene gasolina.
-¿Y cómo habéis llegado hasta casa?
-Una larga historia... Aunque si queréis vamos y volvemos todos juntos.
-Vale, así mejor.
-Miedica.- dijo Niall riendo.
Harry rió y Marta sonrió al verle.
-Os esperamos en la playa, ya sabes cual.
-Vale, vamos hacia allá.
Colgaron.
-Andrea.- dijo Niall metiéndose las llaves a los bolsillos y dándote la mano.- Vamos a buscar a estos que a Harry le da miedo que vuelvan solos.
Tú reiste, todavía no estabas cansada y así a la vuelta tendrías la ocasión de hablar con Marta y contarle todo, que viste a Carlos, ¿se acordará de él?
-De acuerdo, pues vamos.- dijiste sonriéndole al pequeño irlandés.
En el camino...
-Andrea, nose si Marta lo sabrá ya, supongo que sí...
-¿Qué pasa?
-Harry se va en dos días.
Tú te quedaste paralizada, ¿qué?.
Tu silencio decía más que cualquier otras palabras.
-Creo que se lo ha contado esta tarde.
-Estará fatal la pobre.- dijiste mirando al suelo.- Pues yo necesito contarle lo de Carlos.
-Eso la va a dejar aún peor.
-Pero se lo tengo que contar, ¿qué pasaría si lo descubre y yo no se lo había dicho? paso de volver a perderla.- dijiste tú.
-tienes razón, pero ¿como qué volver a perderla?
Recordaste que no le habías contado la historia completa del romance de Marta y Carlos, no le contaste lo que supuso todo aquello, que Marta y tú os separarais.
-Te explico...
Le explicaste todo, el camino era bastante largo y aún os quedaba un rato.
-¿Y después de todo, cómo pudiste volver?
-Porque la quiero, mucho.
-Se nota, sois muy amigas.
-Además eso nos ayudó a reforzar nuestra amistad, nada ni nadie nos pudo volver a separar, ni lo harán jamás.
-Que cabrón el Carlos ese.
-Por una parte sí la verdad... Pero Marta estaba perdidamente enamorada de él y ya sabes que el amor te deja ciego.
-Ya...
-Oye, parece que no le has dado mucha importancia a lo de Harry, uno de tus mejores amigos se va en dos días...
-No le doy importancia porque tengo un plan.- dijo él sonriendo,
-¿Un plan?
-Sí, luego se lo propondré a Harry, él todavía no lo sabe.
-Dimelooo.- dijiste algo más alegre.
-Mmm, no.- dijo él riendo al verte tan entusiasmada.
-Alaa, venga dimelo.- decías.
-No.- los dos reíais.
Llegasteis a la playa donde estaban Harry y Marta, dentro de minutos tendrías que contarle a Marta todo lo ocurrido con Carlos...
-¡Harry, atontado! ¡Ya estamos aquí!.- Gritó Niall desde arriba para que le oyesen desde la orilla.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Imaginas Niall Horan Cap.31
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 31-
(Hola chicaas, gracias por leer mi novela(: alfinal os contaré que tiene más de un secreto, si leeis la novela porfas dejar un comentario para que sepa que os parece y en que puedo mejorar :D un besoo a todaas <3 )
Marta y Harry miraban las estrellas, en silencio, cada uno absorto en sus pensamientos.
-¿Ves todas esas estrellas?.- dijo Harry rompiendo el silencio y señalando al cielo.
-Sí.- dijo Marta.
-Todas brillan mucho, ¿verdad?
La chica asintió.
-Bueno, pues algunas dejaron de brillar hace mucho tiempo, pero en su día brillaron tanto que hoy aún nos llega su brillo y siguen fijas en el firmamento.
-¿Quieres decir que murieron?
-Sí, lo mismo ocurre con las personas, algunas nos marcaron tanto que aunque hayan muerto, siguen fijas en nuestros corazones.- dijo Harry mirándole.
-Eso es muy bonito.
-Marta.- dijo él girándose para mirarla.
Ella también se giró.
-¿Qué pasa?
-No quiero perderte, nunca.
-No lo harás Harry.
-¿Y cuándo la distancia esté presente?
-Tú mismo me dijiste que aprovechásemos los últimos días juntos, ¿no?
-Sí, pero...
-Harry, aún nos queda una semana o así hasta que las clases empiecen de nuevo y te tengas que marchar a Inglaterra.
-Pero esque tengo que contarte algo.
Harry se tensó y apretó la mandíbula, Marta al verlo se preocupó por la noticia que Harry estaba a punto de darle.
*****
Os costó llegar a casa, hicisteis algún turno para empujar y Niall te enseñó las marchas.
Ya había anochecido, pero el cielo todavía no estaba muy oscuro, las estrellas brillaban en el firmamento y las farolas de la calle estaban iluminadas.
Niall aparcó el coche delante de su casa.
-¿Te apetece ir a dar una vuelta?.- dijo él.
-Vale, pero sin el coche, ¿no?
-Claro, no tiene gasolina...- dijo él riendo.
-Ahora que lo pienso deberíamos haber ido a una gasolinera antes a poner gasolina, sino mañana nos pasará lo mismo.
-Tienes razón... bueno ya iremos Harry y yo.- dijo él.
-¿Entonces a dónde te apetece ir?.- dijiste tú mirándole.
Niall te dio la mano.
-Vamos.
Andasteis diez minutos nada más y Niall te llevó a un campo de fútbol, estaba cerca de vuestra casa pero como no habías tenido tiempo de explorar la zona, no sabías de su existencia.
-Mmm, que romántico.- dijiste mirando el campo iluminado por cuatro grandes focos cada uno en una esquina.
Niall rió al notar tu ironía.
Os tumbasteis en la mitad del campo, observabais las estrellas.
-Cuando era pequeño venía aquí alguna noche cuando necesitaba pensar.- dijo Niall poniendo las manos por debajo de su cabeza.
Tú apoyaste tu cabeza sobre su pecho.
-¿Y sobre que pensabas?
-Bueno, mis padres se separaron cuando yo todavía era un crío...
-Oh, lo siento mucho.- dijiste.
-No tienes por qué sentirlo, es la verdad, yo era un enano y me costó asumirlo, así que venía aquí a pensar y a mirar las estrellas.
-¿Y por qué venías justo aquí, a este lugar?
-Por que yo jugaba al fútbol cuando era pequeño y las únicas veces que mis padres se juntaban era cuando venían a verme jugar en los partidos, por eso elegía este lugar.
Un silencio incómodo.
-Es bonito.- dijiste mirando el sitio.
-Eres la única persona con la que he hablado de esto.
Tú sonreiste.
-Confío en ti, Andrea, me transmites confianza.- dijo Niall mientras jugaba con tu pelo.
-Tú a mi tambien.
Niall se acercó a ti para besarte pero se encendieron los aspersores.
-¡Ahhhh!.- empezaste a gritar como loca.
Niall se reía a carcajadas viendote como saltabas como una cría.
-¡Está helada!.- decías corriendo.
Él corría detras de ti.
Con suerte no estabas muy mojada pero Niall estaba empapado de arriba a abajo.
-¡Dame un abrazo Andreaaa!.- decía el chico corriendo hacia ti con los brazos extendidos. Tú te giraste para mirarle.
-¡Niall nooo!.- decías riendo, pero cuando reías se te hacía difícil correr, así que te paraste y viste como tu novio con mentalidad de 13 años, se acercaba a ti corriendo para mojarte.
-¡Andreaaa!.- dijo él feliciano.
Se acercó a ti y te dio un abrazo enorme, parecía un osito de peluche.
-Te quiero princesita.- te dijo susurrando al oído.
Entonces os separaseis y miraste tu ropa, empapada.
Solo una prenda se había salvado, la chaqueta de Niall que antes de que los aspersores se encendiesen, había dejado colgada en una de las porterías.
-Estoy helada.- dijiste frotándote los brazos.
-No me extraña, te has empapado.
-Ah, ¿y a sido culpa de...?- dijiste riendo.
-Tuya, Andrea parecías una cría mojándote con los aspersores.- dijo conteniendo la risa y notándose la ironía.
Tú te acercaste y le diste un golpe en el hombro.
Él, antes de que pudiese apartarte, te cogió como una princesa y cruzó el campo de fútbol.
-Niall, me voy a mojar más de lo que ya me has mojado.
-No si yo te llevo en brazos.
-Pero te vas a empapar tú.- dijiste riendo.
-Eso no me importa con tal de que tú estés bien.
Pasasteis todo el campo hasta llegar a la otra portería, te dejó en el suelo y tú le miraste, estaba completamente empapado, hasta su pelo estaba mojado.
-Niall... mírate, estás mojadísimo.
-Ahora mírate tú, ¿cómo estás?
-Casi seca...
-Eso es lo que importa.- Cogió la chaqueta y te la puso por encima, luego paso su brazo por tu hombro y te arropó como a un pequeño peluche.
-¿Estás seguro de que no la quieres tú?.- preguntaste.
-No, tú tienes más frío que yo.- dijo él sonriendo.
Llegasteis a casa y cuando Niall iba a sacar las llaves, sonó su teléfono.
martes, 10 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.30
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 30-
-Me alegro de que me lo hayas contado Marta.- dijo Harry con una de sus sonrisas mortíferas.
Marta se limitó a sonreir, por una parte se sentía algo más libre, el saber que no había ya ningún secreto entre él y ella, pero por otra parte se sentía mal ya que había recordado un capítulo de su vida que no le hubiese gustado volver a hablar de el jamás, eso la entristecía. Con ayuda Marta consiguió olvidar aquello y hoy lo ha tenido que volver a sacar a la luz.
Harry notó el cambio de ánimo de Marta, la veía más apagada, quería hacer cualquier cosa por volver a verle sonreir pero no sabía el qué.
-Marta, te había preparado algo pero igual mejor lo dejamos para otro día.- dijo Harry.
-Está bien, quizá es mejor aplazarlo para otro día.- dijo Marta tímidamente.
-¿Quieres que volvamos a casa o nos quedamos aquí?.- preguntó él.
-¿Nos quedamos un rato?
-Vale.- Harry le dio la mano a Marta y se tumbaron en la orilla.
*****
-¿Quieres que vayamos a dejar las bolsas al coche?.- preguntó Niall mirando todas las bolsas que habías traído.
-De acuerdo.- Entre los dos cogisteis las bolsas y fuisteis hasta el coche de Niall.
Una vez haya metisteis todas las bolsas en el maletero y pusisteis rumbo a casa de nuevo. Ya no había tensión entre los dos, el mal rato de la cafetería ya quedaba muy lejos de vuestros pensamientos.
Niall puso la radio, sonaba Can't Hold Us.
-Me encanta esta canción.- dijiste mientras tarareabas el estribillo.
-Nose si te acordarás.
-¿De qué?
-Cuando te vi por primera vez esta canción estaba sonando.- dijo Niall sonriendo.
-¿Enserio?.- dijiste sin acordarte.
-Sí, bueno... más o menos.
-¿A qué te refieres?
-Un chico la estaba escuchando con el movil y cuando pasé a su lado para volver a la habitación, despues de que tu te hubieses marchado, miré la pantalla y eso, estaba escuchando esta canción.
Tú soltaste una carcajada.
-Am, así que ¿esta sería como nuestra canción?
-Supongo, no es muy romántica pero oye, una canción es una canción.- dijo Niall girándose para mirarte mientras reía.
Su coche era un descapotable, no muy nuevo, pero era muy bonito, de color negro y con un punto misterioso.
El viento te daba en la cara, te refrescaba y echaba tu melena hacia atrás.
Había pasado algo más de la mitad del trayecto, cuando de repente se paró el coche.
-¿Qué pasa?.- dijiste tú mirando a Niall.
Este miró el depósito de gasolina.
-Mierda, nos hemos quedado sin gasolina.- dijo él dándole un golpe al volante.
Tú te reías por la incómoda situación, eras de esas que cuando pasaba una cosa parecida a esta, te reías.
-¿Y ahora qué?.- dijiste riendo.
Niall reía contigo.
-Pues nose...- Se rascó la parte de detras del cabello, pensando.- Habrá que empujar supongo.
-Yo no pienso empujar.- dijiste tú.
-¿Sabes conducir?.- dijo él.
No, no sabías conducir, tenías 17 años, pero él todavía no había caído en la cuenta de eso, de que eres menor de edad para conducir, pero para nada querías empujar así que...
-Sí, si que sé.- dijiste saliendo del coche para ocupar el sitio de Niall.
-Ah, estupendo, yo empujo y tu ve cambiando de marchas y mantén puesto el embrague.
No entendiste nada de lo que Niall te había dicho.
Te sentaste en su sitio y Niall se puso en la parte trasera del coche.
-¡Vale Andrea, pon la segunda marcha!
-Emmm... ¿Y eso está en...?
-¡Al lado del freno de mano!
Tú no lo veías, así que manipulaste una palanca, pero cuando la ibas a girar..
-¡No Andrea a eso nooo!.- gritó Niall.
Tú tiraste la palanca hacia adelante y se oyó un ruido en la parte de atrás.
-¿Por?.- dijiste.- Yo creeo que ha funcionado, ¿no?
-Eh, yo creeo que no.- te giraste para mirar a Niall.
-¡Lo sientooo!.- dijiste al verle lleno de barro.
No pudiste evitar soltar una carcajada.
-Me he puesto perdido...- dijo él mirándose de arriba a abajo.
Tú saliste del coche y fuiste hasta donde estaba él.
-Cuanto lo siento...- dijiste mirándole, pero no podías evitar reirte.
-Pero, ¿no sabías conducir?
-Esto... Pues.- no te dio tiempo a terminar.
-Espera, pero si tienes 17, como vas a conducir...
-Claro... Eso he pensado yo.
Niall rió.
-Esque no quería empujar, llevo las vans nuevas y como que no...- Dijiste, el chico soltó una carcajada.- Además no tengo fuerza.
-Andrea, ¿de verdad crees que te hubiese dejado sola empujando el coche?
Le miraste a los ojos.
-Jamás dejaría que hicieses eso, eres mi chica y el trabajo sucio lo hago yo.- dijo él abrazándote.
Tú le abrazaste y él te dio un besito en la frente.
-Te quiero.- dijiste.
Cuando os separastéis te diste cuenta de que estabas llena de barro.
-Em... Andrea.- dijo Niall mirándote.
-¿Qué pasa?.- dijiste tú.
Miraste tu ropa.
-Sigues estando guapa, que conste.
-Te mato.- dijiste riendo.
-Eh, que por lo menos las vans siguen limpias.
-Más te vale.- dijiste tú.
Los dos reisteis.
-Bueno, ¿y qué hacemos si no sabes conducir?
-Pues nose... Si quieres empujo.
-No quiero que te manches.
-Pero si ya me he manchado al darte el abrazo.- dijiste riendo.
-Ais, es verdad.
-Venga, ponte a conducir que yo empujo.- dijiste dandole una palmadita en el trasero.
Él rió y se puso a conducir.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.29
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 29-
Tú te quedaste mirando a Niall, tarde o temprano todos se enterarían de la realción que hubo entre Carlos y Marta, y más si Carlos se encontraba ahora mismo en Irlanda.
-¿Andrea?.- dijo Niall pasando su mano ante tus ojos.
-Bueno, sí, Marta y Carlos salieron hasta que Carlos se mudó aquí.
-Vale, sin mas, es como otro ex, tampoco habría que preocuparse demasiado, ¿no?.- dijo Niall.
-Sí, bueno... Pero Marta estaba muy enamorada e hizo cosas estúpidas por él.
-Lo típico que se suele hacer por amor...-
-Ya...- esbozaste una pequeña sonrisa.
-¿Y Harry lo sabe?.- preguntó Niall menos molesto al entender porfin que no había nada entre vosotros.
-Pues no creo que se lo haya contado, después de su última despedida Marta intentó cerrar capítulo... aunque no le fue fácil, Carlos supuso un gran cambio en su vida.- dijiste bajando la cabeza.
-¿Y se lo piensa contar?
-No lo sé, quizá no asi que por favor no le cuentes nada de esto a Harry, Marta se enfadaría mucho conmigo.- dijiste volviendo a mirar a Niall.
-Confía en mi.- dijo él abrazándote.
Sentías de nuevo su calor, lo volvías a sentir cerca de ti protegiéndote.
-¿Ya estás mejor?.- preguntaste.
-Sí, siento haber montado el numerito en la cafetería pero esque me dejo llevar por mis acciones y se me fue de las manos... Me dolió ver que Carlos te miraba de esa manera, perdón.- Niall tenía ahora mismo una cara de culpabilidad y tristeza que podía contigo.
-No te preocupes, me has demostrado que te importo de verdad y te duele verme con otro chico.- dijiste.
-Siempre ha sido así.- dijo el sonriendo.
*****
-¿Marta? ¿Quién es Carlos?.- dijo Harry parándose frente a la chica y soltándole la mano.
Marta se puso pálida, ruborizada y con un nudo en la garganta que le impedía hablar, había llegado la hora de contarle a Harry aquella historia que había quedado en la parte más profunda de la memoria de Marta y por desgracia, había vuelto.
-Mira Harry... Esto pasó hace mucho tiempo y ya nose nada de ese chico, ni donde está ni nada.- Harry asintió con la cabeza y se sentaron en un banco cercano con vistas al mar. Se oían romper las olas sobre los acantilados, Marta se dispuso a hablar.
-Yo tenía 13 años, Andrea y yo volvíamos del cole y siempre le veíamos a Carlos, nos empezó a gustar a las dos y eso era un problema porque él solo era uno. Después de ese verano al fin le conocimos, ya que una amiga nuestra jugaba al baloncesto e ibamos a verle todos los viernes y uno de esos días le vimos a él jugando también. Nos hicimos buenos amigos y a las dos nos gustaba mucho, más a mi que a Andrea, él y ella eran muy buenos amigos. Después de un tiempo Carlos me pidió salir, supongo que eso molestó un poco a Andrea y nos distanciamos algo más, ya que yo solía quedar más con Carlos y no con las demás chicas.- dijo Marta.
-Entonces es otro chico normal con el que solo tuviste una relación, nada serio, ¿no?
-Esque la historia no termina ahí.
-Ah, continúa.
-Pues me empecé a distanciar de mis amigas, sobretodo de Andrea, pero el amor ciega y Carlos me cegaba aún más. Llegó un punto en el que yo y Andrea pasamos a ser totalmente desconocidas, algo que duele muchísimo.- Marta comenzó a llorar.- Solo pensaba en Carlos, pensé que sería el único que chico que podría hacerme feliz, el único con el que quería pasar el resto de mi vida.- Harry se tensó algo más.- Me enamoré tanto que ya ni hablaba a Andrea, pasamos a ser de mejores amigas a desconocidas, y entonces me acordé de todos los sueños que habíamos acordado vivir juntas y de todos los momentos junto a ella, pero en esos momentos prefería a Carlos, cosa de la que me arrepiento. Luego Carlos se mudó al extranjero, nose a qué ciudad ni a que país, solo sé que desapareció de mi vida y se fue como si nada, parecía que a él no le importase estar a cientos de kilómetros lejos de mi, yo lo pasé fatal, mi hermana me consolaba pero me dí cuenta de que Carlos me había separado de todas mis amigas y en especial de Andrea y ahora no las tenía a ninguna cerca, pero un día de esos Andrea me llamó y me dijo que había oído que Carlos se había mudado y hablamos durante horas, echaba de menos esas conversaciones...
-Que capullo el Carlos ese.- dijo Harry.
-Sí... pero aún así le seguía queriendo, es difícil olvidar a alguien que te ha marcado tanto.
-Te entiendo.
-Andrea volvió a mi lado después de que Carlos se fuese, volvimos a ser mejores amigas.
-Despues de todo Andrea volvió..
-Sí, la quiero mucho.- dijo Marta sonriendo, aún tenía las mejillas húmedas por las lágrimas.
-Se os ve muy unidas, nunca pensé que llegaseis a distanciaros tanto.
-Ya, pero nos sirvió para darnos cuenta de que nos necesitamos la una a la otra para vivir.
Harry sonrió y abrazó a Marta.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Imagina NIall Horan Cap.28
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 28-
Niall se fue bruscamente de aquel Starbucks.
Tú te quedaste impotente, no sabías que hacer, todo el mundo te miraba por el escándalo que se había montado. Mirabas al suelo con alguna esperanza de que aquello pudiese excusarte de aquella situación tan incómoda.
Niall bajó las escaleras lo más rápido que pudo, salió y se apolló en la pared, no podía irse ya que habíais venido en coche y no te podía dejar allí tirada.
Tú cogiste las bolsas, tu bolso y bajaste las escaleras, pensabas que Niall se habría ido, que te habría dejado ahí tirada, como otro cualquier chico habría hecho después de una situación como esta.
Saliste del establecimiento y te sorprendiste, allí estaba Niall apollado en la pared, con los brazos cruzados y mirando como pasaba la gente. Tú estabas a punto de llorar, la situación se apoderaba de ti.
Andaste hasta donde estaba Niall, algo torpe ya que llevabas más de ocho bolsas de ropa y zapatos.
-Niall...- dijiste dejando las bolsas en el suelo y mirándole a los ojos, vuestras miradas se cruzaron por unos instantes pero él apartó la suya y miró al suelo.
-Mira Andrea, no tienes por qué excusarte de nada, yo soy lo suficientemente maduro e inteligente como para darme cuenta de lo que pasa entre Carlos y tú, no lo niegues porque es verdad.- dijo él derramando alguna que otra lágrima.
Tú comenzaste a llorar más que antes, te dolía ver a un chico llorar, ya que se suelen hacer los fuertes ante una chica, pero entre Niall y tú no pasaban esas cosas, teníais confianza suficiente como para llorar delante del otro, cosa que en pocas parejas de unos 20 años ocurría.
-Carlos es solo un amigo, no saques conclusiones precipitadas que no existen.- dijiste tú secándote las lágrimas.
-Le conoces desde hace 5 años, habeís sido casi como hermanos, y en una relación así es dificil no sentir algo por la otra persona.- Niall seguía llorando, algo menos que antes.
Tú pasaste tu mano sobre su mejilla, para secar el rastro de esas lágrimas de dolor que impedían ver aquellos ojos azules.
-Nunca he sentido nada por él, jamás.- dijiste sincera.
-Me cuesta creerte.- dijo Niall.
-Eso es lo que me molesta, que no confíes en tu propia novia Niall.- le miraste, y conseguiste que él también te mirase.- Por favor, confía en mí, te digo la verdad. Además, ¿cómo iba a sentir algo por el novio de mi mejor amiga?.- Cuando terminaste aquella última frase, un nudo se te formó en la garganta, quizá no lo tendrías que haber dicho, ya que eso formba parte de un episodio ya muy lejano, formaba parte de tu vida y de la vida de Marta, ojalá no lo hubieses dicho.
-¿El qué? ¿Carlos salió con Marta?.- dijo Niall algo confuso.
*****
Marta y Harry contemplaban aquel lugar, desde el acantilado se veía el inmenso mar que no tenía fin, con un comienzo en la orilla.
Se dieron la mano.
-Marta.- dijo el chico.
-¿Qué ocurre Harry?
-Tú y yo nunca hemos tenido una cena bajo las estrellas, ¿no?
-Pues... no, creo que no.
-Vale, entonces hoy será la primera.
Ella le miró algo desorientada, en aquella playa no había restaurantes ni nada.
Todavía era de día.
Bajaron unas pequeñas escaleras que daban a la orilla y comenzaron a andar.
Entonces la imagen de un chico apareció por la mente de Marta, el chico era alto, delgado, rubio y con ojos claros, ¿por qué se acoradaba de él ahora, justo ahora? Un estado de tristeza invadió el cuerpo de la chica, se acordó de todos los momentos que había vivido con él, de cómo terminó todo, de todo lo que sintió por él, de todo lo que le dijo e hizo solo por él...
Harry le dio la mano. Ese pequeño acto hizo que grandes recuerdos llegasen a la confusa mente de Marta, se acordaba de aquel día, con él.
"Yo tenía 15 años y Carlos tendría unos 17, aquel día me llevó a la playa. Fuimos a la más cercana, nos quitamos los zapatos y caminamos sobre la orilla, sintiendo el agua tan fría y la espuma que traía consigo, aquel chico me hacía sentir especial, era yo misma cuando estaba con él.
Me enamoré perdidamente, de sus ojos risueños, de su sonrisa, de su forma de ser, era tan perfecto para mí... Llegué a pensar que Carlos era el único chico de mi vida, el único con el que quería estar, estaba completamente segura de que no me volvería a enamorar de aquella forma.
Lo que sentía por él era indescriptible, no sabía por qué, y sigo sin saberlo, aquel chico me parecía un angel caído del cielo, siempre estaba ahí. Además se llevaba muy bien con Andrea y eso nunca está de más porque a veces tu novio y tu mejor amiga no se llevan demasiado bien.
Me llamaba todos los días, daba igual si eran las 5 de la mañana, él solo quería oír mi voz y yo solo quería escucharle a él.
Al principio me asusté un poco, solo tenía 15 años y estaba locamente enamorada de él, parecía que llevase media vida a su lado.
Todo cambió un día, cuando él se marchó de España y se fue a vivir al extrangero... Aquel día sufrí como nunca antes lo había hecho"- Piensa Marta.
Los dos seguían andando, dados de la mano, Marta seguía pensando en Carlos.
-¿Por qué te tuviste que ir Carlos? Yo te quería...- Dijo Marta sin darse cuenta de que estaba hablando en voz alta.
Harry la miró confuso, sin entender nada.
domingo, 1 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.27
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 27-
-Esque me he enamorado de ti muy facilmente.- dijo Marta girándose para mirar a Harry a los ojos, a esos ojos verdes que al mirarlos hacían que mil sensaciones recorriesen su cuerpo.
-Y yo.- dijo él algo escueto.-Pero no quiero que pienses en eso, piensa en que nos quedan unos días juntos y hay que aprovecharlos.
-Ya...
-¿Quieres que vayamos a dar una vuelta?.- dijo Harry levantándose.
-Vale.- dijo Marta sonriendo.
Se vistieron.
-¿A dónde vamos?.- preguntó Marta, llevaba unos pantalones cortos blancos con una blusa rosa clarita y unas vans rosas.
Harry la cogió de la mano.
-Te voy a llevar a un sitio.- dijo Harry sonriendo.
*****
Carlos se fue y Niall y tú os quedasteis a solas.
Tú le mirabas intentando descifrar lo que decía su mirada, que impresión había tenido al verle a Carlos, conocías muy bien a Niall.
-Niall, ¿qué ocurre?
-Nada.- dijo él intentando disimular sus sentimientos, sin resultado.
-Se que te pasa algo, te conozco muy bien.
Niall miró por la ventana.
"Había una pareja de ancianos, estaban sentados en un banco, la mujer tenía apoyada su cabeza sobre el hombro del señor. Tendrían unos 80 años, seguían enamorados, se veía que estaban felices, unidos, aunque los años pasasen ellos siempre estuvieron juntos, ¿no? Yo quiero eso con Andrea, quiero una vida a su lado, pero ese Carlos... no me gustaba" pensaba Niall mientras tú le mirabas atenta.
-¿De qué conoces a Carlos?.- dijo Niall incorporándose de nuevo a la realidad, un mundo real en el que para conseguir algo hay que luchar, y él estaba dispuesto a hacer lo que fuese por ganar tu corazón.
*****
Después de un largo camino, Harry y Marta llegaron a un acantilado.
-Que bonito.- dijo Marta contemplando aquel lugar.
Harry sonrió.
-¿Ves el mar?.- preguntó el chico.
-Claro.
-Ves su comienzo, ¿verdad?
-Sí, empieza en la orilla.- dijo Marta señalandola.
-Sí, y ¿ves el final?
-No... Solo se ve el horizonte.
Exacto, como tú y yo. Nuestra historia tiene un comienzo, como todas, pero no tiene final.- dijo el chico girándose para mirarla.
Marta le cogió de las manos.
-Las historias bonitas no tienen final.- dijo ella mordiéndose el labio inferior.
-Nuestra historia siempre será eterna, recuérdalo.-
Harry se agachó un poco, la rodeó con sus brazos por la cintura y ella paso sus manos por su cuello y los dos se fundieron en un cálido beso.
*****
Te quedaste algo asombrada ante la pregunta, pero má por el tono con el que Niall te lo había preguntado.
-Bueno, le conozco desde los 13 años porque al volver de clase con Marta le veíamos y nos parecía guapo.- Niall se tensó y tú reaccionaste al ver su reacción.- Bueno, a Marta le gustaba ami me parecía mono. Ese mismo año le conocimos y nos hicimos muy buenos amigos, yo le contaba todo y el me lo contaba todo ami tambiénLuego se mudó a Irlanda unos años después y no volví a saber de él, hasta ahora.
-¿Y nunca sentiste nada por él? Me refiero que tanto tiempo juntos y tantos momentos a su lado, ¿no te hicieron sentir atracción por Carlos?.- dijo Niall mirándote fijamente.
Tú sentías un nudo en la garganta, te costaba hablar.
-No, supongo que no.- dijiste.
-Esa es la cosa, que solo lo supones.- dijo Niall levantándose.- Pero no estás segura de si sientes algo por él.
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