Una vez me dijeron: no sueñes, te decepcionaras porque tus sueños no se cumpliran. Yo les dije: la unica decepcion seria no tener sueños. Seras feliz, pero primero aprenderas a ser fuerte.
Don't stop believing.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Imagina Niall Horan Cap.35
DOS VIDAS, UN DESTINO
-Capítulo 35-
-¿Metemos unos yogures al congelador y los cogemos luego?.- te preguntó Marta al entrar a casa.
-Siii, así cuando los saquemos serán helados.- dijiste tú levantando las cejas.
Fuisteis al frigorífico y sacásteis dos yogures de fresa y los metisteis al congelador. Eran las once de la noche, dentro de unas horas iríais a cogerlos.
Subisteis a tu cuarto y os sentasteis en la cama, con algo de música de fondo y las lamparitas de noche encendidas, las cortinas de la ventana estaban corridas, así que se podían ver fácilmente todas las estrellas que iluminaban el firmamento aquella noche.
*****
Niall Y harry se pusieron ropa cómoda y se sentaron en el sofá, era hora de que Niall contase a Harry lo que había pensado.
-Oye Harry.- dijo Niall girándose para poder ver a Harry, estaba cansado y triste por la peleea con Carlos y la futura despedida con Marta.
-¿Qué ocurre Nialler?.- dijo él escondiendo su dolor.
-Mira, he pensado que... Se qué te vas a Londres en unos días y que para todos va a ser difícil.- empezó a decir Niall.- Bueno, primero, ¿ya te has matriculado en alguna universidad o todavía no?
-Pues todavía no, empezaré la universidad el año que viene, por eso me voy a Londres con el tiempo suficiente como para poder encontrar la universidad adecuada.
-Vale, perfecto.- Dijo Niall, al oír esto Harry se extrañó un poco, ¿perfecto?.
-¿A qué te refieres?
-Sé que has hecho una vida con Marta y que sería muy duro dejarla aquí, además ella no es nada sin ti, y sabes perfectamente que las relaciones a distancia nunca han funcionado.
-¿Pretendes que me lleve a Marta conmigo a Londres?
-No, te propongo que te quedes a vivir conmigo, mi casa es enorme y además tengo dos habitaciones, y lo podríamos pagar a medias, nos podríamos matricular en la universidad privada de Mullingar y no tendrías que dejar tu vida aquí.
La propuesta del alocado Niall era algo precipitada, Harry tendría que dejar a toda su familia en Inglaterra y él vivir en Irlanda, enrealidad ya era mayor de edad y así podría seguir con Marta.
Harry sonrió, esa sonrisa acababa con todos los malos sentimientos que habían invadido su cuerpo momentos atrás.
-Bueno, ¿qué me dices?.- preguntó Niall bastante ansioso por obtener una respuesta.
-¿Tú qué crees?.- dijo Harry riendo y chocándole la mano a Niall.
Niall sonrió, todo parecía tan perfecto... Viviendo los cuatro de vecinos, Niall y Harry os acompañarían al insti y dentro de unos años iríais todos juntos a la universidad, era la típica vida que todo enamorado quisiera tener, ¿no?, nunca separarte de tu novia, de tu mejor amigo y de otra muy buena amiga, todo era genial, perfecto por ahora...
Harry llamó a su familia para proponerles la idea, aunque fuese mayor de edad tenía que hacerles saber que se quedaría en Irlanda, dieron el visto bueno: Harry porfin sería feliz.
*****
Las dos estábais tristes por la pelea y sobretodo por la despedida de Harry dentro de unos días, estábais en silencio, mirando a las mantas que teníais debajo, mirando aquel cielo que parecía lleno de esperanzas, de ilusiones... lleno de estrellas infinitas que nunca dejaron de brillar.
-¿Sabes qué?.- dijo Marta cortando aquel silencio.
-¿Qué?.- preguntaste mirando alegre a Marta por el tono de voz con el que te lo había preguntado.
-Prefiero aprovechar el par de días que me quedan con Harry y no pensar en lo que podríamos haber vivido si él se hubiese quedado.
-Esa es la actitud.- dijiste a Marta con tono de "entrenadora".
Las dos reísteis, estuvísteis hablando hasta las tantas, recordando viejos momentos.
Eran ya las 3:00 de la mañana.
-¡Ehh nuestros super helados!.- dijiste terminando con una conversación sobre uno de vuestros ex.
-¡Aibaa es verdad!.- dijo Marta.
Las dos bajasteis a la cocina y sacasteis los helados.
-Mm... que ricos.- dijiste mirando a Marta.
-¿Y si vamos al jardín a comérnoslos?
-Valeee.- dijiste tú pegando un saltito.
Marta soltó una carcajada.
Fuisteis a la puerta de casa que llevaba al jardín y girsate el pomo.
-Em Marta...
-¿Qué?
-Pues que no se habre.- dijiste mirándola apunto de reirte.
-¿Qué dices?.- dijo ella intentando abrir la puerta.- Vale, no se puede abrir, ahora ¿qué hacemos?
-Pues... Por la ventana del baño.- dijiste tú riendo.
-¡Si venga!
-Claro, vamos.- dijiste divertida mientras te dirijías hacia el baño.
Llegasteis y encendisteis la luz.
-Oye que hace fresco, ¿nos cogemos unas chaquetas?
-Ais pero no me apetece volver a subir... Espera, ¿cogemos los albornoces?
-Venga va.- dijo Marta cogiendo dos albornoces blancos enormes que había colgados detrás de la puerta.
Os los pusisteis.
-Nos quedan gigantes.
Las dos os mirásteis en el espejo y soltasteis una carcajada.
-Bueno ale, vamos a salir.
Abristeis la puerta del baño y pusisteis al otro lado de la ventana un cubo para poder pisarlo cuando pasárais.
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